martes, 30 de enero de 2018
EL PERDÓN. UNA MANERA DE MANEJAR EL ODIO.
UNA MANERA DE MANEJAR EL ODIO, EL PERDÓN.
Por Roger Garcés
Psicólogo
El Buda dice: El odio es como
lanzar carbones encendidos al otro, es verdad, le hace daño al otro,
pero uno también se hace daño. También se dice que el odio es como tomar veneno
esperando a que el otro sea el que muera. En todo caso, siempre vemos que una vez que se
cae en las redes de la rabia, el que
odia también sale perjudicado. Por eso el Buda proponía una solución verdaderamente salvadora: El Perdón. Él decía: El perdón es una cancelación del
pasado. Y así es, cuando se perdona uno se libera de esos pensamientos que
hacen daño, y que le vienen haciendo daño a uno desde hace mucho tiempo. Cuando
se perdona la acción que nos hizo daño queda atrás y ya no nos vuelve a
lacerar. Aquel maltrato que recibimos de nuestra madre cuando teníamos siete
años y que quedó grabada en nuestra alma, y que determinó y delineó muchas de
nuestras conductas actuales, quedó allá, en 1970, cuando tenía siete años.
Aquella traición que me hizo aquella mujer cuando tenía 17 años y que determinó
cómo serían mis relaciones de pareja durante muchísimo tiempo, quedó allá, en
1980. Ya no me lacera, ya no me martiriza sino que cancelo el pasado y devuelvo
a su tiempo la acción que me lastimó, y no la mantengo viva en mi mente. Siempre se nos ha insistido
acerca del perdón, el Maestro Jesús hablaba de
la necesidad de perdonar, lo que no nos dijeron era cómo perdonar.
Mucha gente hace un acto de perdón y… ... no se siente distinto después de haber
“Perdonado”, no hay ninguna “Liberación”, y es porque no se ha realizado el
perdón correctamente. Es como cuando uno va a misa y recibe la comunión, y el
cura le dice a uno: Por este acto de comunión te son perdonados tus pecados, y
uno con la ostia en la boca, ya sale de la cola de la comunión y se dirige a su
puesto mientras va pensando: Ya me perdonaron los pecados, pero no me siento
distinto. Lo mismo ocurre cuando una
mujer le “Perdona” a su marido una infidelidad, a la primera discusión le saca
en cara la misma infidelidad que días atrás le había “Perdonado”. Esto ocurre
porque no sabemos perdonar, y no sabemos qué es el perdón. Se nos hace difícil
perdonar porque tenemos algunos errores conceptuales con respecto al perdón. Los
errores más comunes son los siguientes:
1)
En
primero lugar el perdón NO es un acto, es un PROCESO. No es como cuando uno le
da al suiche para prender la luz, prendido/apagado o perdonado/no perdonado.
NO, eso no existe. Se INICIA el proceso del perdón, y todavía no se sabe cuándo
se completa. El solo hecho de decir: Te perdono, no es suficiente para
perdonar. El perdón es un proceso que se va incubando, se va desarrollando y va
creciendo; si crece bien y se riega dará frutos.
2)
El
perdón NO es una autorización para que el otro siga lastimando. Sigo con el caso de las mujeres aunque
funciona igual para hombres y para mujeres:
Es como cuando una mujer dice: ¿Para qué lo voy a perdonar? ¿Para que siga con
la otra? También dicen: Es que si lo perdono va a seguir jodiendo!!
Paralelamente al proceso del perdón tiene que haber una acción que limite la
conducta del otro. En todo caso, debe existir algo que controle la conducta
lesiva. En muchos casos las leyes pueden ayudar en este sentido. También puede
ayudar hacer un compromiso sagrado, de tal manera que la persona se comprometa
firmemente a no volver a cometer la falta.
3)
El
perdón NO necesariamente debe conocerse. El perdón es un acto íntimo, el otro
no tiene por qué saber que fue perdonado. Sobre todo cuando se trata de
personas que nos hicieron daño hace mucho tiempo y ya les perdimos la pista
físicamente, pero en nuestra mente están muy activas. Tal vez en la relación de
pareja si es importante el saber que alguien fue perdonado, y esto implica una
responsabilidad y un compromiso de no volver a cometer aquello que lesionó tanto
a la otra persona. De alguna manera implica que el perdonado desarrolle
conciencia de problemática y actitud reparatoria, porque si la idea de un
hombre es tener varias mujeres y no desarrolla juicio crítico y autocrítico, de
que esa conducta le hace daño a su pareja, y recibe el perdón, no avanzamos
mucho en este sentido.
4)
Otro
error muy común es creer que las personas son la conducta. Las personas NO SON
la conducta. La personas HACEN cosas, pero NO SON esas cosas. Shantideva, el
siglo 8 preguntaba: ¿Si alguien te pega con un palo, te pones bravo con el
palo? Así, la persona mueve el palo, pero la emoción mueve la persona, y las
emociones van y vienen. Muchas veces nos
pasó: después de la terrible discusión nos damos cuenta que fuimos muy duros al
decir tal o cual cosa, pero “Después de ojo sacado no vale Santa María”. Nada,
ya lo dijimos, y herimos a la otra persona, y uno se siente muy mal por haber
dicho eso, y trata de volver el tiempo atrás. De lo que se desprende que la
persona que reconoce el error no es la misma persona que comete el error.
Porque lo que yo hago NO me define como persona, porque las personas NO SON la
conducta. Alguna vez nos pasó con un artista; un cantante, un escritor, un
actor, que hizo una canción, un poema, una película, maravillosa que llegó a
nuestra alma y nos hizo alcanzar una experiencia casi mística con esa canción o
poema o actuación, y, la vida nos da la oportunidad de conocerlo. Aparece la
ocasión de verlo en persona y cuando lo tenemos al frente que casi se nos doblan
las rodillas al estar frente a esa persona que consideramos casi sobrenatural,
nos damos cuenta que… …es un
engreído o un patán, y uno se va decepcionado preguntándose: ¿Cómo es posible
que ese hijo de puta haya escrito esa canción tan bella? O ese poema tan bello?
Y es que las personas NO SON la conducta. Así como las personas hacen cosas
buenas y eso no los puede definir como personas; así hacen cosas malas y eso
tampoco los puede definir como personas.
5)
Del
error hacemos un traje que no le quitamos NUNCA al otro. Cuando el otro comete
un error, caracterizamos a esa persona con ese error para siempre; si dijo una
mentira, entonces es el MENTIROSO. Y esa etiqueta no se la quitamos NUNCA! Y es
que cuando etiquetamos a una persona en
virtud del error que cometió no somos honestos porque no estamos diciendo toda
la verdad. El gaucho Martín Fierro cantaba: “El que calla
una verdad miente sin abrir la boca”. Cuando magnificamos el error y en virtud
de ese error etiquetamos a una persona dejamos de lado las cosas buenas que de
seguro tiene esa persona. Por ejemplo, el hombre puede ser buen padre aunque
haya sido infiel (sigo con el mismo ejemplo), y siendo verdaderamente honestos,
no es lícito llamarlo “El Coño e’ madre ese” y pensar de él para el resto de la
vida, y hacerle creer a los niños, y a toda la familia que él es el “Coño e’
madre ese”. Es como si un alemán viviera a Venezuela en una avioneta y
aterrizara en Los Médanos de Coro, y sacara fotos, y volviera a Alemania, y al
llegar dijere a sus amigos alemanes: “Venezuela es puro desierto”, “En
Venezuela no hay un árbol”, en realidad no está siendo honesto, porque en
Venezuela hay ríos, árboles, ciudades, nieves, montañas, etc. Así son los seres
humanos, son mucho más que la única característica que queremos resaltar porque
esa característica nos hizo daño. Si le ponemos la etiqueta eterna de “El Coño
e’ madre ese” ¿Cómo vamos a poder perdónalo? Es como la presentadora de
televisión que dice: QUE PASE EL DESGRACIADO!!
Si lo van a juzgar y desde ya le dicen “El desgraciado” ¿Qué clase de
juicio es ese? Obviamente no es un juicio imparcial. Es muy difícil perdonar a “el
coño ‘e madre ese”, es más fácil perdonar a un ser que en un momento de su vida
cometió un error conmigo. Yo puedo decidir no estar más con esa persona, pero
de ahora en adelante, y sobretodo porque no estoy más con esa persona, debo
perdonarlo para CANCELAR EL PASADO.
Les dejo varias líneas a manera de
resumen para facilitar el proceso del perdón:
El perdón es una cancelación del pasado.
Hay alguno errores conceptuales que nos dificultan el perdonar:
1)
El
perdón NO es un acto, es un PROCESO.
2)
El
perdón NO es una autorización para que el otro siga lastimando.
3)
El
perdón es un acto íntimo.
4)
Las
personas NO SON la conducta.
5)
Del
error que comete el otro le hacemos una identidad y no se la quitamos nunca.
Dr. Roger Garcés
Psicólogo
enelrespiramos@gmail.com
0058 0416 8276258
lunes, 22 de enero de 2018
Amigos aquí el link del programa Entre Todos con Roger Garcés Pa' aliviar el alma
https://youtu.be/enFayfNlwZg
https://www.youtube.com/watch?v=enFayfNlwZg&feature=youtu.be
https://youtu.be/enFayfNlwZg
https://www.youtube.com/watch?v=enFayfNlwZg&feature=youtu.be
martes, 16 de enero de 2018
LAS MENTIRAS DE LA RABIA
PARA JUSTIFICAR LA IRA
Al hacer una sistemática observación dela ira nos damos
cuenta, entre otras cosas, que la ira generalmente comienza con un pensamiento.
Me doy cuenta de algo que juzgo que está mal, y por eso lo rechazo. El tema del
rechazo lo vamos a ver más adelante. Vamos a ir por parte diseccionando la ira,
descomponiéndola en partes, hasta lograr comprenderla y transformarla.
Decíamos que la ira comienza como un pensamiento. Entonces nos
damos cuenta que esa distinción entre pensamiento y emoción no es tal. Aquello que
nos decían de ser un ser “Muy racional y que no siente emociones”, en realidad
no es cierto. Los pensamientos tienen un componente emocional. Yo pienso que un
nombre más cercano a la realidad sería el de
PENSAMOCIONES que sería una mezcla de Pensamiento y Emociones. La espiral
la conocemos, nos ponemos a hablar de algo (pensamiento) y de repente la
conversación deviene en una tormenta de emociones que se sale de control. Las parejas
conocen este proceso, los que tratan de hablar de política se dan cuenta de
este proceso. (Siempre insistiré en que no hablamos de política que es la
reunión de los ciudadanos en asamblea, sino que hablamos de posiciones
partidistas en las que queremos aplastar al otro con nuestro punto de vista). Pero
nos sirve para darnos cuenta de la existencia de ese binomio de los
pensamientos y las emociones. Ergo, la ira tiene un componente racional que son
los argumentos con que legitimamos la ira, son los cuentos que nos contamos. Lo
peor es que nos creemos esos cuentos que nos contamos. Nosotros creemos que nos
dan una base sólida para justificar nuestra rabia. Lo más triste es que la
mayoría de las cosas que pensamos ya han sido pensadas antes por los que
dirigen los pensamientos en la sociedad y lo hacen a través de los medios de
comunicación. Las redes sociales, como expresión más sofisticadas de lo que son
los mecanismos de control social nos moldean nuestro pensamiento mucho antes de
que nos demos cuenta. No me refiere a la diatriba política existente hoy en
Venezuela, no, los medios configuraron nuestro pensamiento hace ya decenas de años. Por ejemplo, cuando pensamos
que las mujeres son inferiores a los hombres con “chistes” como: ¿Cuántas
neuronas tiene una mujer? Y la respuesta: 4 neuronas, una para cada hornilla! Con
ejemplos como ese vamos conformando un modo de pensar que desde muy niños nos
condicionan y llegamos a adultos y creemos que ESO que nos enseñaron es la
realidad. Fíjense la tragedia: si alguien piensa que la mujer es inferior al
hombre, y además es PROPIEDAD del hombre, tiene toda la justificación del mundo
para matarla cuando le descubre una infidelidad. Lamentablemente se cuentan por
millones los casos como este. Cuando yo era niño escuchaba con mi padre “La
leyenda del horcón”, un poema gaucho recitado en la voz de Luis Edgardo Ramírez.
En una parte del poema dice:
“Yo fui mijo el que maté a tu madre desgraciada
Porque en la cama
acostada con otro hombre la encontré”
Y el hijo le responde:
“¡Hizo bien tata querido! Venga viejo, lo perdono por lo
tanto que ha sufrido”
Imaginen, ¡El mismo hijo que creció sin madre le dice que está
bien hecho que haya matado a su mamá, y además lo perdona porque ha sufrido
mucho!
Este es uno de los millones de ejemplos con que justificamos
la rabia y creemos que la rabia es lícita. Si creemos la rabia es legal está
justificada.
Hay algunos puntos que recogen el sustrato de las
justificaciones, ya los habíamos visto pero igual los recordamos y la Psicologia
Budista los sistematiza de la manera siguiente:
1)
El
que odia interpreta la realidad desde su óptica y cree que la realidad responde
a su criterio. Es decir, las cosas deberían ser como YO digo. Ya se dan cuenta
del tamaño del Ego que dice esto!!
2)
El
que odia proyecta, inventa, exagera cualidades negativas de aquello que
considera como malo.
Recordemos, es solo nuestra
percepción. Basta ver a personas hablando mal de alguien a quien odian y cómo van
diciendo cosa tras cosa, llegado un punto la misma persona se da cuenta que lo
que escucha es verdaderamente exagerado, pero no importa, el frenesí es tal que
allí no cabe el juicio crítico no el principio de realidad.
3)
El
que odia no se da cuenta que es parte de la interpretación. Yo veo las cosas
así porque YO SOY así. Recordemos, como es adentro es afuera, y las cosas que
veo en mi exterior son las cosas que yo tengo en mi interior. De ahí el cuento
esotérico del abuelo que está en el camino que conduce a un pueblito y un
viajero le pregunta. ¿Cómo es la gente en ese pueblo? El viejo, le repregunta: Dígame
primero cómo es la gente en el pueblo de donde usted viene? El viajero le dice:
esa gente es una calamidad, envidiosa, conflictiva, en fin, gente muy mala. El viejo
le dice: aquí la gente es igual. A los pocos minutos llega otro viajero y le
hace la misma pregunta al viejo: ¿Cómo es la gente en este pueblo? Y el viejo
hace la misma repregunta: Cómo es la gente del pueblo de donde usted viene?
Pero esta vez el viajero contesta: son todos una maravilla, son gente amable,
solidaria, en fin todos son muy buena gente. Y el viejo le contesta; aquí la
gente es igual, y el viajero se va contento. El nieto que había escuchado las
dos respuestas le pregunta al viejo del por qué de esas dos respuestas, a lo
que el viejo explica: “ Es que las cosas no son como son sino como SOMOS”. Así que
no se trata de que son negros o blancos, magallaneros o caraquistas, hombres o
mujeres, chavistas o de oposición, el odio lo llevamos por dentro y necesitamos
justificarlo con un argumento.
4)
El
que odia genera una inconciencia que le impide darse cuenta que odia, y cuando
uno lo confronta dice: NoooooOOOooooooo Seeeeeeñoooorrrr!!! Yo no odio. Usted está
muy equivocado. En realidad ira, rabia, rencor, molestia, enfado, arrechera,
todos son la misma energía. Se trata de la energía del rechazo que ya el Buda había
caracterizado como uno de los tres venenos del alma. El que odia no se da
cuenta que odia y cree que son los demás los que odian. El que odia no se da
cuenta que cada conversación es un baile y cada persona está respondiendo a la
actitud que se toma en ese momento.
5)
El
que odia cree que su molestia es una rabiecita, y como tal justificable. El cree
que odio era lo que tenía Hitler contra los judíos, pero yo, yo no, lo mío es
pequeño y pasajero. Y no se dan cuenta que esa rabia puede crecer hasta después
decir: Yo fui mijo el que maté a tu madre desgraciada…
6)
El
que odia no va a renunciar fácilmente a su rabia. Yo recuerdo una persona que
decía: “Ni que vengan cien terapeutas, ni que vengan mil Budas, voy a dejar de
tenerle arrechera a esos carajos”. . hace muchos años cuando se estrenó la película
“El color purpura” de Steven Spealberg, se la recomendaba a alguien que me
preguntaba por la misma. Yo le dije es muy buena, se trata de una negra… y en
ese momento la persona me cortó y me dijo: “No, yo no quiero ver películas de
negros”, a lo que yo le respondí: No vale, anda a ver la película, uno termina agarrándole
cariño a la negrita, y me volvió a cortar: “¡Yo no quiero agarrarle cariño a ningún
negro!” Krishnamurti decía: “El hombre puede renunciar a todo, menos a su
angustia”, y yo parafraseo, el hombre puede renunciar a todo, menos a su ira.
Por eso ya podemos
darnos cuenta de
LAS MENTIRAS DELA RABIA
El que odia cree que la rabia elimina
aquello que le molesta. ¡Mentira!
Porque si esto fuera cierto, la
primera vez que la esposa le regaña al marido porque llega tomado un viernes en
la madrugada se acabarían los problemas. NO, vemos que esa conducta se sigue repitiendo
incluso por años. Entonces la rabia no elimina aquello que nos molesta. La gente
dice: “’Y entonces le formé su peo!” y realmente con eso no logra mucho, lo único
que logra es molestarse porque la rabia no cambia la conducta del otro. Es como
el que maldice y toca corneta en una cola en la autopista, la rabia no elimina
la cola, lo único que hace es molestarse innecesariamente.
El que odia cree que el poder lo
tiene el otro.
¡Mentira!
El que odia cree que el otro tiene
aquello que es necesario para su felicidad. El otro tiene a la mujer que me
gusta, o al carro que me gusta, o la ropa que me gusta, o el alimento que me
gusta, y que creo que ESO que tiene el otro en absolutamente necesario para mi
felicidad. En las peleas entre parejas se ve muy claramente esta mentira. Cada uno
cree que el otro tiene algo que el uno necesita para vivir. En la
conflictividad social ocurre lo mismo, creemos que los recursos son limitados y
que ELLOS tienen aquello que NOSOTROS no tenemos, en realidad cada sector
piensa lo mismo, el uno del otro.
Lo que se desea es algo concreto.
¡Mentira!
El que odia porque cree que el otro
tiene algo que él no tiene, él cree que aquello que desea es algo. Cuando nos aferramos
a algo, creemos que ese algo es algo sólido. No nos damos cuenta que solamente
es una construcción mental que hacemos con respecto a eso que creemos sólido. La
realidad es vacío fértil interconectado. El concepto de vacío es uno de los más
difíciles de entender en la filosofía budista. Se parece mucho a la interpretación
de la mecánica cuántica. Borh decía: “No hay realidad profunda, solo fenómeno”.
El fenómeno es lo externo. Fe noumen = Externo, Noumen = Interno. Por eso a los
dioses los llaman Númenes. Entonces el que odia cree que aquello que le hace
falta es algo real, y no se da cuenta que es solamente una construcción mental
cargada de simbolismo.
El que odia cree que el otro tiene el
poder de hacerlo rabiar.
¡Mentira!
Cuando nos molestamos decidimos
molestarnos voluntariamente. Con frecuencia escuchamos decir: “Es que ella me
hizo arrechar” o “Es que ellos tienen la culpa”, cuando en realidad nosotros
mismo somos los responsables de nuestra conducta.
Ya nos dimos cuenta que el
pensamiento es como un gusanito que aparece y después degenera en la emoción perturbadora
de la rabia. Si nosotros dejamos que ese gusanito actúe a sus anchas va a
generar la rabia. Somos nosotros los que permitimos a ese gusanito alimentarse y crecer. No son
los demás. Cuando decimos: “EL me hizo arrechar” es como si “EL” tuviera una
varita mágica y con un conjuro tipo película de Harry Potter dominara por
completo nuestra personalidad al punto de no tener voluntad y solamente cumplir
con los mandatos de “EL”. Ya sabemos que no es así, YO permití ese pensamiento
y lo acepté. EL puede hacer lo que quiera, pero queda de mi parte si me
engancho o no.
El que odia cree que NO tiene ninguna
relación con aquel a quien odia.
¡Mentira!
Todos estamos interconectados, y
tenemos una interdependencia muy estrecha con TODOS los seres. Hace años veía por
T.V. un programa de Marietta Santana donde entrevistaban a unos Neo Nazis en
Venezuela, y un joven neonazi rubio le decía a un negrito que se veía como de
clase humilde: “Lo que queda claro es que YO no tengo nada que ver contigo”. Los
que odian se sientes desconectados lo que corresponde a un error GIGANTEZCO. Ya
todo el mundo sabe que todos formamos parte de todo. Ya está suficientemente
aclarado que todos estamos interconectados y que las cosas materiales no están desconectadas
de nosotros.
Para terminar les dejo estas palabras
de Buda:
“Somos lo que pensamos,
todo lo que somos surge de nuestros
pensamientos,
con nuestros pensamientos hacemos el
mundo.
Habla y actúa con una mente impura
y los líos te seguirán,
como la rueda sigue el buey que jala
la carreta.
Somos lo que pensamos,
todo lo que somos surge de nuestros
pensamientos,
con nuestros pensamientos hacemos el
mundo.
Habla y actúa con una mente pura
y la felicidad te seguirá,
ineludible como tu sombra.
"Mira cómo me abusó y me pegó,
Cómo me tiró y robó."
Vive con pensamientos de ese tipo y
vivirás en el odio.
"Mira cómo me abusó y me pegó,
Cómo me tiró y robó."
Abandona los pensamientos de ese tipo
y vivirás en el amor.
En este mundo todavía
el odio nunca ha eliminado al odio.
Sólo el amor elimina al odio.
Esta es la ley, antigua y sempiterna.
Tú también vas a perecer;
sabiendo esto, ¿cómo puedes pelearte?”
Roger Garcés
Psicologo Clínico
0416 8276258
jueves, 14 de diciembre de 2017
TALLER: Terapia de las Hadas
Taller: TERAPIA DE LAS
HADAS
Facilitador: Dr. Roger Garcés. Psicólogo Clínico.
Web:
@psicogarces
@psicogarces
psicogarces.blogspot.com
psicogarces@gmail.com
La terapia de las Hadas es un taller de crecimiento personal
que usa elementos de Magia y las representaciones arquetipales de las Hadas
para que el participante logre lo que se propone en la vida y cumpla sus sueños
y sus deseos
INSCRIPCIONES E INFORMACIÓN:
Por el correo psicogarces@gmail.com
OBJETIVO:
Que el participante conozca y aplique una metodología
efectiva de desarrollo espiritual basada en la estructura de la Alta Magia en
su relación con las Hadas.
¿QUÉ GANARÁ USTED HACIENDO ESTE TALLER?
Usted podrá utilizar los conceptos básicos de la magia para
la consecución de deseos y estructuración de realidades. La Hadas son complejos
energéticos sutiles con un correlato psicológico que coadyuvan en ese respecto.
En resumidas cuentas Ud. Podrá conseguir lo que quiere (lo
que verdaderamente quiere) y estructurar su vida para la felicidad.
INTRODUCCION
Desde siempre se nos ha mentido con respecto a la magia, se
ha pretendido confundirla con ilusionismo y con prestidigitación. Parafraseando la conocida frase podemos decir
que la magia es una verdad rodeada de mentiras. Una de las mentiras más
populares es que la magia es inmediata. Cuando
realmente la realidad es otra, la magia es una disciplina que da frutos a largo plazo, pero frutos concretos. También se nos ha dicho que la magia es una
suerte inasible e invisible de trampa para embaucar a los tontos. En realidad
la magia siempre ha sido una metodología de elevación espiritual y las
comunidades teosóficas, logias y organizaciones secretas y/o discretas la han
tenido como una muy seria disciplina de estudio durante siglos, por eso alejan
a los profanos de las puertas de sus templos.
Por su parte las Hadas gozan en la sociedad occidental de la
misma mala reputación de la Magia, se piensa en la Hadas como si fueran muñecas
de una niña de 6 años cuando en realidad
son complejos energéticos sutiles con una representación psicológica y
arquetipal que ha sido estudiada en TODAS las culturas a través de TODA la
historia en TODO el planeta. Psicólogos y científicos sociales han dedicado
serios estudios al tema de las Hadas. Los desprestigiados (por la ciencia)
Magos han estudiado las Hadas y los seres elementales desde tiempos inmemoriales.
En realidad Magia y Mecánica Cuántica parecen ir de la mano.
En este taller reivindicaremos la Magia como una metodología
seria de elevación espiritual y no la versión hollywoodense de la inmediatez. También reivindicaremos la figura de las
Hadas como un complejo energético sutil con un correlato psicológico que nos
puede ayudar a transformar la vida.
CONTENIDO
1.
Las
Hadas conceden deseos.
¿Qué quieres para ti en tu vida? “Tú
eres lo que tu deseo más profundo es” (Upanishad). Tú eres lo que deseas. ¿Ya
sabes lo que verdaderamente deseas?
EJERCICIO: Identificación del deseo. Los 4 fuegos de las Hadas.
2.
Contactación
con las Hadas. Tipos de Hadas. Importancia del ritual. Ritual y símbolo.
Contactación con las Hadas de los 4
elementos; Aire, fuego, agua y tierra.
EJERCICIO DE CONTACTACIÓN CON LAS
HADAS. Representación y estimulación de la función simbólica.
3.
Trabajo
con las Hadas. Estructura de la Magia. Elementos constituyentes del acto
mágico. Los 3 leones dormidos: Transformando
el deseo en realidad.
EJERCICIO: Construcción del acto
mágico con los 3 leones.
4.
Trabajo
colectivo. El vínculo. La esencia del trabajo individual y las ventajas del
trabajo colectivo. Egrégores y Campos Morfogenéticos.
La sincronicidad.
5.
Estructuración
de acto mágico. Correspondencia de los hábitos de mi vida y la estructuración
del acto mágico. ¿Qué tipo de magia quiero y qué tipo de Magia hago? “Hago lo que no quiero y lo que quiero no
hago” (Pablo)
EJERCICIO: ¿Qué debo cambiar en mi vida
para que la magia pueda materializarse? ¿Con cuál tipo de Hada debo trabajar? Estructuración de
Plan de Vida.
viernes, 8 de diciembre de 2017
¿CÓMO SON LAS HADAS?
¿Cómo son las Hadas?
Dr. Roger Garcés
Psicólogo Clínico
Durante una
entrevista de radio en el programa EL MUNDO EN POSITIVO que conduce la
Terapeuta holística Luris Pérez por Radio Sintonía 1420 AM, un oyente formuló
una pregunta que ha estado rondándome
durante bastante tiempo: ¿Cómo son las Hadas? Luris formuló la interrogante al
aire con esa voz magnética, bella y profunda como quien lo aborda a uno en la
calle y le pregunta cómo se llega al cielo? Alguien también preguntó si las Hadas existen
y le sugerí que visitara el blog laterapiadelashadas.blogspot.com en donde ya con anterioridad había escrito un
artículo que titulé: ACERCA DE LAS EXISTENCIA DE LAS HADAS.
Pero ante la
pregunta ¿Cómo son las Hadas? Se plantea un interesante reto. La verdad nunca
me había detenido a pensar en la forma de las Hadas. Sé que la representación
que han hecho los pintores de unas figuras
femeninas con alas no debe ser la verdadera forma de las Hadas. Así como la
representación de los ángeles que hicieron los pintores renacentistas no creo
que sea la más acertada. Cuando Jehová o el dios del antiguo testamento, ese
dios guerrero y vengativo, iba a destruir una ciudad, mandaba un ángel y de
verdad, no me imagino un niñito regordete con nalgas rosadas y alitas destruyendo una ciudad. Creo que los ángeles
deben ser una figura más intimidatoria o en todo caso más humana como en el
caso de los ángeles que intentaron violar en
Sodoma (Génesis, 19). Como quiera sea el caso al parecer los seres
sutiles pueden elegir la forma que quieran, cuando permiten que nosotros los
veamos.
Si las Hadas rigen
los reinos de los cuatro elementos, lo lógico es que su presencia tenga la
simbolización de esos elementos de acuerdo a su Caos, como llamaba Paracelso.
Este alquimista decía que los seres elementales del aire tenían una forma
parecida la humana ya que al ser el elemento más sutil (el aire)
necesitaban de una densidad importante para ocupar ese Caos (o lugar donde
viven). Así, las ondinas, o seres del agua, también tenían una apariencia
parecida a la humana. Esto se debe a que su Caos, el agua, tiene una densidad
mayor que el aire, pero aun así no es tan denso. Por eso se dice que pueden ser
seres muy delgados y bellos. Pero con los seres de la tierra la cosa cambia, su
caos es muy denso y por tanto la presencia de estos seres debe ser muy, muy etérea
para que puedan atravesar la piedra sin problemas. Si los gnomos son tan
etéreos sería difícil poder verlos, y con los seres del fuego, las salamandras,
deben tener una densidad que lega casi al nivel atómico para que puedan vivir
en el plasma que se produce en la llama.
En todo caso, y
como quiera que se trate de seres sutiles y de representaciones arquetipales,
la forma de las Hadas siempre será una experiencia personal e íntima. ¿Alguien puede decir cómo es la apariencia de
Dios? Sin embargo, cada uno sabe de la presencia de Dios cuando está en
contacto con él. ¿Alguien puede decir cómo es la forma de los ángeles? Sin
embargo, cada quien sabe de la presencia de los ángeles cuando éstos actúan.
Yo pienso que cada
persona tiene una conexión especial con un elemento en particular. Siento también
que, como en el caso del nombre mágico, esa conexión no debe ser dicha a otros.
Yo siento que esa conexión debe vivirse intensa e íntimamente, y en cada
conexión la persona va generando una forma con que identifica al ser sutil con
que se ha conectado, pero a veces es difícil establecer una forma como tal, más
bien es una idea de forma. Es algo como… ahí toma lugar la metáfora. Ahí toma
lugar la imagen. Recordemos que la palabra metáfora tiene la misma raíz que teleférico
y viene de Meta= más allá y Pherein=transportar. Es decir que con la imagen que
asignamos o la metáfora que ponemos acerca de la forma de las Hadas llevamos
esa conexión a un lugar más allá. Llevamos
esa conexión a esa lugar donde
verdaderamente somos nosotros, a ese lugar íntimo que es sagrado y donde ningún
profano ha entrado, es decir, a nuestro templo interior.
En ese lugar somos
verdaderos iniciados, aprendices y maestros; adepto y sumo sacerdote y es un
lugar tan frágil y tan hermoso que muchas veces ni siquiera nosotros mismos
visitamos. En ese lugar a veces, ni siquiera hacen falta formas sino que nos
contentamos con su presencia. Sabemos que están, sabemos que existen y no nos
molestamos en asignar ropajes.
En ese lugar la imagen lo es todo, la imagen nos
transporta más allá. Un ejemplo puede ser: ¿Cómo son las Hadas? Y uno construye
una imagen: Como gotas de rocío. Y esa sensación de frescura, de belleza, de
sutilidad, de algo tan frágil y bello que puede romperse con tan solo tocarlo, ocupa
todo nuestro ser. Esa sensación somos nosotros. Nos quedamos en la sensación. En
ese momento nuestra mente reposa en la sensación… …y nos quedamos como en ensoñación… …con esa conexión íntima… …en
ese pedacito de cielo que hemos bajado a la tierra… …nos quedamos un momento más allá.
Llegado a este
punto uno se da cuenta de lo difícil que es contestar la pregunta ¿Cómo son las
Hadas?, por eso cuando me la formulan sonrío y ladino les digo: como Campanita
no son…
sábado, 14 de octubre de 2017
EL HIERRO HIERE A LAS HADAS
EL HIERRO HIERE A LAS HADAS.
por Roger Garcés. Psicólogo
En el libro "Cuentos de hadas. Alegorías de los
mundos internos" se dice: "Entre
las cosas inanimadas el hierro frío es anatema para todo el mundo de las hadas.
(...) Es una creencia muy extendida que el hierro aleja las hadas, las brujas,
los demonios, los fantasmas y los genios. Esta idea ya aparece en La Odisea,
donde se dice "El hierro asusta los espíritus" (...) si cualquiera
entra en el mundo de las hadas, le conviene dejar un trozo de hierro a la
entrada para que no pueda cerrarse la puerta detrás de él..."
También se dice
que El hierro puro hiere terriblemente a las hadas, y un arma o herramienta de
hierro colocada en una puerta las disuadirá de cruzarla. Además, llevar encima
una pequeña pieza de hierro repele a las hadas. En la antigüedad se usaba el
hierro para espantar a las Hadas, quienes temían un encuentro con hadas llevaban
un pedazo de hierro (o acero) con ellos, especialmente una cruz o una
herradura.

De los cuentos de
Hadas se desprende la conseja de que el hierro hiere y puede matar a las Hadas.
El hierro es el metal de Marte, así como
el bronce es el metal de Venus. Marte, el impulso destructor y Venus, el
impulso creador. Por eso se asocia a Marte con la Guerra (Marte el dios de la
guerra en la mitología romana, Hares en la griega) y a Venus con el amor
(Venus, la diosa del amor en la mitología romana, Afrodita en la griega). En
todo caso cada uno de los 7 planetas conocidos por los antiguos tiene su correspondencia
con un metal. Plomo para Saturno, Estaño para Júpiter, Mercurio para Mercurio,
Hierro para Marte, Bronce para Venus (También
se señala el cobre para Venus. Bueno, con el cobre se fabrica el Bronce), Plata para la Luna y
Oro para el Sol. A su vez cada metal tiene una significación. Por eso en la logias esotéricas de la antigüedad
se le pedía a los aspirantes “Despojarse de los metales”, que quiere significar
despojarse del odio, de la pasión, etc. En algunos ritos populares todavía se
escucha esta recomendación y la persona deja todos los metales (monedas, reloj,
etc.) antes de entrar al recinto. Se trata, como ven, de un símbolo.
Vamos a referirnos
a la polaridad Bronce – Hierro. El Bronce, metal refinado, con el que se hacían
antiguamente las copas de los reyes para tomar vino. Vino, agente seductor,
mágico, embriagante, muchas veces, el vino es un paso previo al sexo. Bronce, metal
con una sonoridad exquisita cuyo sonido invita al sosiego. La música de
campanas de bronce nos conecta inmediatamente con una paz interior maravillosa
y nos transporta a lugares sagrados y de ensoñación. Así es el Bronce, así es
Venus, así es el amor que todo lo une, que todo lo vincula. El opuesto al
Bronce es el Hierro, las armas se construían de hierro acero que es un hierro forjado y mucho más
resistente, pero hierro al fin. El hierro, metal frio, no es cálido como el
Bronce que provoca tocarlo. El hierro es
áspero a las manos y mortal en el cuerpo. Entonces la Rabia de Marte (el
furibundo Hares, llamaba Homero), es de hierro. Si las armas y la rabia son
Hierro, la división es Hierro, las disputas, las peleas, los insultos siguen
siendo Hierro y son los elementos de
Marte.

En la actualidad,
en esta era del Kali Yuga (de esto vamos a hablar en algún momento), que por
cierto es la era del Hierro se pone de manifiesto con mucha frecuencia el
Hierro. Lamentablemente lo que es conocido como “Política” en Venezuela ha sido
tomado por el Hierro. Hay lugares o grupos que exhiben como advertencia “Aquí
no se habla de política”. Lamentable sentencia porque justamente los seres
humanos deben hablar de política. La palabra “Política” viene de Polys, que era
la reunión de los ciudadanos en asamblea. La Polys griega, los ciudadanos
reunidos, resolvía los problemas de la comunidad. De Polys viene entonces
Política, viene la palabra Policia. Yo en lo particular abogo para que
reivindiquemos en algún momento la verdadera “Política”. Partidismo en otra
cosa. Cuando se es adepto a un partido político, en donde se genera proselitismo
y se pueden generar discusiones acaloradas se corresponde con algo que no es
política. Por una sencilla razón: Política es reunión. En la actualidad, no
solamente venezolana sino planetaria, se ha pervertido la verdadera política (recordemos
que vivimos en el Kali Yuga) y la teñido de hierro, y el hierro hiere a las
hadas. Por eso las discusiones de lo que entendemos como política (que ya
sabemos que eso no es política sino partidismo) que están tan saturadas de
emocionalidad como ansiedad y rabia, alejan a lo sutil.
Yo les propongo que alejemos el hierro de este
espacio virtual y lo consagremos exclusivamente a lo sutil. En este foro
conviven personas de diferentes opciones y partidos políticos, pero aquí dentro
del foro, todos adeptos al camino espiritual mágico y sutil marcado por las Hadas
quienes sufren en presencia del hierro. Me recuerda la entrada al templo,
afuera podemos tener las discusiones más acaloradas pero dentro del templo
cuando el Venerable Maestro dice: “Silencio y en Logia”, la paz florece por
todos los rincones del espacio y de las
almas. Allí somos todos hermanos y realmente se respira una atmósfera de
hermandad.
Cuando el
Buda nos dejó los cuatro pensamientos inconmensurables e inició con el primero:
“Que todos los seres sean felices y
generen las causas de la felicidad”, se refería a todos los seres, a
todos. “Que todos los seres se alejen del sufrimiento y de las causas del
sufrimiento”; “Que todos los seres participen del verdadero gozo, ese que no
conoce el sufrimiento”, y el último, que me parece el más importante, “Que
todos los seres se mantengan en la verdadera ecuanimidad que no conoce el apego
ni el rechazo, que hace ver a unos como allegados y a otros como enemigos”, se
refiere a que el amor, la generosidad se hace con TODOS los seres humanos. El amor
se ejerce con los que nos gustan y con
los que no nos gustan.
Todas las enseñanzas
esotéricas van dirigidas al ejercicio de la generosidad con TODOS los seres
humanos. Alice Bailey, quien generó el movimiento de la “Nueva era” decía que había
que actuar con “INOFENSIVIDAD”. Jesús insistía en que había que amar a los
enemigos. De esto vamos a hablar en su momento, lo que queda claro hasta ahora
es que para la consecución del acto mágico, cuando se pone en movimiento la ley
de causa y efecto, y lanzamos amor a los demás, tiene que ser a TODOS los demás.
No solamente dar amor a los que me gustan, es ESPECIALMENTE dar amor a los que
no me gustan. Créanme, vi hacer rosarios a la virgen para que se mueran a los
que partidarios del otro partido!!! Si la
virgen las viera no saldría de su asombro. Justamente el PRIMER mandamiento en amar, amar y siempre amar. San
Agustin decía: “Ama y lo demás se te dará por añadidura”.
Las hadas son lo
sutil, y representan el camino de los elementos para la consecución del amor. Es
la materialidad en sus cuatro representaciones de los elementos que construyen
la morada del amor, por eso el vínculo es su substancia, por eso el hierro
hiere a las Hadas.
Dr. Roger Garcés
PSICOLOGO
0416 8276258
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