domingo, 17 de abril de 2016

LAS ESTEREOTIPIAS, UNA PROPUESTA PARA SU ABORDAJE

 LAS ESTEREOTIPIAS, UNA PROPUESTA PARA SU ABORDAJE
Aprender a leer en el Autismo y en el Asperger las conductas repetitivas, ritualistas y estereotipadas

Por Lic. Roger Garcés
Psicólogo Clínico

     Hemos vistos en algunos niños unas extrañas y llamativas conductas que sorprenden a sus padres, a sus maestros y a sus compañeros. Nos parecen atavismos irracionales e imperdonables que pueden ilustrar alguna película surrealista al más claro estilo Buñuel. A mi parecer, en el fondo, de eso se trata.
     Al investigar acerca de las estereotipias, el mismo nombre ya refiere alguna condición patológica. La terminología usada es la terminología médica y esto nos conecta con la noción de “enfermedad”. ¿Qué pasaría si comenzamos a entender las estereotipias como una metáfora? Una metáfora que describe la más cruda de las realidades como es la vida misma.
       Desde el punto de vista académico las estereotipias se definen como un conjunto de conductas motoras repetitivas, de alta frecuencia, que parecen no tener de un propósito evidente. Con mucha frecuencia se observan este tipo de conductas en una variedad de síndromes como en el Autismo o como más modernamente es llamado T.E.A. (Trastornos de Espectro Autista), el  Asperger, y otros síndromes más. No existe una edad determinada para el inicio de las conductas estereotipadas y las mismas pueden aparecer luego  de un evento altamente estresante.

     Estas son algunas características de los movimientos estereotipados:

  • ·         Ocurren solamente en vigilia, es decir mientras el niño está despierto.
  • ·         Tienen una duración  variable.
  • ·         Son recurrentes.
  • ·      Pueden cesar si se distrae al niño, se proporciona algún estímulo sensorial o se le cambia de actividad.





      Las estereotipias son de muy difícil tratamiento y la actitud  de los padres es con frecuencia es una mezcla de frustración y sufrimiento por soportarlas. Con frecuencia se observa rechazo por parte de los padres llegando incluso a generar conductas violentas hacia el niño. Lo que si es cierto es que los tratamientos tradicionales que van desde la Terapia Conductual, hasta la farmacológica pasando por una variedad de terapias novedosas no han dado en el clavo con respecto a las estereotipias. De nuevo, la frustración en los padres que van buscando de terapeuta en terapeuta, de profesional en profesional, de especialidad en especialidad la “Cura” para tal “molestia”.




    
LA METÁFORA

     “Esta mañana me encontré a mi padre con el bolsillo desinflado y el corazón más alto que una casualidad”. Escribía nuestro premio nacional de Literatura, el poeta William Osuna, y describía con ello una condición que sólo es posible dibujar por medio de la metáfora. La imagen de aquel hombre que sin tener un Bolívar en el bolsillo se enfrenta a la vida con desenfado, es una muestra maravillosa de cómo una metáfora es la vía más directa para comprender.
     Se dice que “El verdadero Tao no se puede poner en palabras”, por eso surge la metáfora y la ésta es constituyente fundamental de la poesía. Por eso alguien decía que la poesía es la “ciencia más exacta”, porque describe perfectamente las cosas por medio de la metáfora, y en el fondo, uno sabe que es así.
      “Mariposa marrón de madera, niño violín que se desespera” con la que Zitarrosa describía la relación de Becho, aventajado violinista de la Orquesta Sinfónica del Uruguay con su instrumento.  “Si esta calle fuera un hombre, dolería” otra vez con William Osuna y donde describe esa calle particular cercana al Nuevo Circo de Caracas llena de sombras de la noche y malvivientes. Las anteriores son muestras de que la poesía es la “trasgresión de la palabra”, y es la “transgresión” porque usando las palabras como deben ser usadas, no podemos transmitir lo que queremos. Así nos atrevemos a proponer que el síntoma, la estereotipia es la trasgresión del lenguaje corporal estandarizado y socialmente aceptado.
     Aquí entramos ya en materia. Cuántas veces hemos visto estereotipias que son socialmente aceptadas: el jugador de caballos que hace sonar los dedos mientas sacude la mano violentamente; la mujer que se asombra por algo y vaticina una consecuencia inmediata y mueve repetidamente la mano sacudiéndola al compás de un Ay, ay, ay, ay!; el movimiento repetitivo de la pierna de aquel sujeto “nervioso”. En todos los casos hay una estereotipia, lo que distingue a estos casos es que, en el fondo, “sabemos” que es lo que quiere decir cada una de ellas. Y eso es precisamente lo que nos mortifica con la estereotipia de los niños, que no sabemos qué significan porque no podemos “leerlas” ni entenderlas, ni comprenderlas.  





     Hay metáforas en la literatura muy crípticas: “...Mi elocuente locura ha robado mis palabras, secuestró mis ideas y prepara explotar mi simplicidad. Puso alas a mi pesimismo y se marchó junto a mis caprichos...” como nos lo dice nuestra poeta Isis Sulbarán. En el Perú Verástegui cantaba: “En mi país la poesía ladra, suda orina tiene sucias las axilas”.
       Hagamos el siguiente experimento mental, al estilo de Hawking y Condillac: imaginemos que hay una sociedad donde la gente no se mueve,  no hace movimientos con las manos y en la que un niño de 5 años repite sin cesar:
 “En mi país la poesía ladra, suda, orina, tiene sucias las axilas,
   En mi país la poesía ladra, suda, orina, tiene sucias las axilas
   En mi país la poesía ladra, suda, orina, tiene sucias las axilas”.
¿No lo llevaríamos inmediatamente al psicólogo? Si nosotros somos los padres y no sabemos lo que este muchacho quiere decir, creo que lo trataríamos exactamente igual a como tratamos a la estereotipia, es decir, como una patología, la castigamos y la rechazamos.

EL ABORDAJE

     La estereotipia es una metáfora de la “Realidad transaccional” que se vive en la dinámica familiar, por tanto si la castigamos aparecerá con más fuerza, si la ignoramos se mantendrá tanto tiempo sea necesario hasta que descifremos sus códigos. Si la medicamos disminuirá su frecuencia e intensidad pero cuando no esté la medicación vendrá con todas sus fuerzas. Si la tratamos como una enfermedad se rebelará contra nosotros como un libro escrito en otro idioma que te exige que aprendas ese nuevo idioma para poder ser comprendido. Pues eso es precisamente lo que debemos hacer, debemos aprender a leer entre líneas, debemos aprender “Inter Leggere” o Inte Ligencia (inteligencia),  debemos despojarnos de cualquier contenido académico o racional y dejarnos llevar por el sendero de la metáfora hasta descubrir qué es lo que nos quieren decir. La estereotipia es un mensajero ¿Qué tal si le recibimos la carta a ese mensajero?



Lic. Roger Garcés
PSICÓLOGO CLÍNICO
0416 827 62 58
enelrespiramos@gmail.com



domingo, 3 de abril de 2016

ASTROLOGÍA Y PSICOLOGÍA

ASTROLOGÍA Y PSICOLOGÍA

      Se dice que la Astrología es una verdad rodeada de mentiras. Este escrito reivindica la Astrología y la conjuga con la Psicología resultando de la unión de ambas una poderosa herramienta  “Pa’ aliviar el alma”. La astrología, como todas las grandes verdades de la humanidad,  ha sido retorcida por mentes mediocres para sacar provecho. Cuando como estudioso de la astrología y formado en la psicología con varios postgrados en mi haber, veo los programas de la mañana tengo que recordar las palabras de Rudyar Kipling, quien  lo explicó maravillosamente en su poema “Si”, cuando dice     “Si puedes aguantar que a la verdad por ti expuesta la veas retorcida por los pícaros, para convertirla en lazo de los tontos”. Eso siento cuando veo como han enlodado la astrología. Los periódicos con sus atávicos “horóscopos” que en realidad no tienen ninguna validez por la misma raíz etimológica de la palabra. Horóscopo viene de dos raíces griegas: “Ora” de donde deriva Hora y “Skopein” que significa Observar. Por tanto Horóscopo se basa en observar la hora de nacimiento, ya que para hacer una descripción seria es necesario tener la hora, el lugar y la fecha de nacimiento de la persona. Por eso los mal llamados horóscopos de los periódicos no pueden ser respetados. No pueden ser respetados ni los horóscopos de los diarios ni los de la televisión ni ninguno que no sea individualizado e incluya la fecha, lugar y hora de nacimiento del consultante.  Lo peor es que la mayoría de las personas desestiman a la astrología como desestiman a los horóscopos de los diarios. Por eso decimos que la astrología es una verdad rodeada de  mentiras y esa verdad ha sido retorcida para convertirla en lazo de los tontos.




      La astrología por otra parte es una seria disciplina  de estudio que da cuenta del alma humana con un nivel de exactitud sorprendente. Como psicólogo con más de 30 años de experiencia puedo afirmar que una Carta Natal bien interpretada puede ser tan exacta como la prueba proyectiva más efectiva dentro de la psicología, a la altura de un Rorschach o un Z Test, y tan descriptiva como pruebas de personalidad  reconocidas como el MMPI o el 16 PF.  Liz Greene, Doctora en Psicología, tiene una dilatada trayectoria en el campo de la astrología y la psicología, resultando de la unión de ambas la Psico-Astrología. Recomiendo al lector cualquiera de los muchos libros de esta autora.
     La descripción de la personalidad por medio de la Carta Natal está basada en el concepto junguiano de “Arquetipo”. Recordemos que Carl Jung fue un notable psicólogo, alumno de Sigmund Freud, quien desarrolló su propia escuela psicológica denominada “Psicología Profunda” o “Psicología Arquetipal”. Los arquetipos son energías psicológicas comunes a toda la humanidad y forman parte del “Inconsciente Colectivo” que es un concepto clave en la psicología de Jung. Por eso la astrología funciona, por eso la astrología es tan efectiva como un buen Test de Personalidad. Por eso la astrología tiene valor en la psicoterapia y es una herramienta de crecimiento espiritual invaluable.




      Platón refería que su maestro Sócrates  repetía una y otra vez que el toda la vida había sido  “solo un psicoterapeuta”. Recordemos que para los griegos la palabra “Psique” significaba “Alma” y “Terapeuta” es “el que acompaña”. Por tanto “Psicoterapeuta” es “el que acompaña al alma”. Cuando yo hago una Carta natal y con ella puedo ayudar a una persona a que se encuentre a sí misma y a que tome las mejores decisiones para ella, entonces me siento verdaderamente “Psicoterapeuta” al estilo de Sócrates.




    La imagen que nos han creado de los antiguos astrólogos dista bastante de los profesionales, psicólogos y científicos que hoy día usan la astrología como herramienta para “Acompañar el alma” en su desarrollo y en la búsqueda de la felicidad.
     Recomiendo al lector que deje de ver los programas de la mañana y de leer los horóscopos de los diarios, y se ponga las alas de la astrología para emprender el vuelo del alma cuando quiera encontrar verdadera felicidad.

Dr. Roger Garcés
PSICOLOGO
PSICO-ASTROLOGO
0416 827 62 58

miércoles, 27 de enero de 2016

SIMPLICIDAD VOLUNTARIA



SIMPLICIDAD VOLUNTARIA
Por Roger Garcés
Psicólogo

     La sociedad de consumo nos condiciona a vivir comprando y consumiendo productos que no necesitamos. Desde que nos despertamos estamos sometidos a un verdadero bombardeo de publicidad para que compremos más y más productos. Esto que digo no es un secreto para nadie ya desde hace ya varias décadas ha habido varios movimientos de protesta en contra de ello.
     En la actualidad existe un movimiento mundial que es conocido como “Simplicidad voluntaria”. A nivel mundial hay mucha gente  que se ha dado cuenta de que el consumismo nos está consumiendo y se acercan a la idea de que una vida más sencilla es una vida más plena. Dejo al lector la responsabilidad de una búsqueda en internet para que pueda darse cuenta de la inmensa cantidad de personas e instituciones que abogan por una vida de simplicidad.


     En nuestro país Venezuela hemos visto cómo los recursos han ido mermando y día a día nos enfrentamos a un stock más limitado de recursos. Esto nos obliga a revisar nuestros patrones de consumo y al revisarlos, vamos a darnos cuenta que hemos venido estructurando unos patrones de consumo exagerado. Esto no nos diferencia de la tendencia mundial.
     Por lo anterior, y habida cuenta de la importancia del tema, dejo las siguientes reflexiones al lector.

 ¿CUÁNDO ES SUFICIENTE?
     Primeramente podemos preguntarnos: ¿En qué momento debo dejar de comer? ¿Cuándo sé que estoy saciado? Estas señales nos la da el cuerpo, lo que pasa es que desde hace bastante tiempo no escuchamos al cuerpo. Desde hace tiempo no sabemos qué es lo que quiere decirnos nuestro cuerpo y por eso nos enfermamos, y aunque el cuerpo nos demuestre un síntoma (como un dolor) sencillamente lo ignoramos y seguimos adelante. Las consecuencias de ello son malas. Eso lo sabemos.
     La satisfacción no grita, por eso no sabemos que ya estamos satisfechos. La insatisfacción (la mente insatisfecha) nos grita a cada momento: “NO ES SUFICIENTE”, “QUIERO MÁS”. Venerable Damcho de la Comunidad Darmadatha decía: “Suficiente es un poquito más de lo que tengo”.
     La mente insatisfecha se manifiesta cuando comenzamos una dieta o cuando comemos una comida de hospital. Cuando vemos el plato y vemos ese poquito internamente gritamos: “Me voy a morir de hambre”. En realidad no nos vamos a morir de hambre, las porciones de la dieta están calculadas por un nutricionista que ha calculado exactamente cuánto alimento necesita nuestro cuerpo. Pero… ahí se pone de manifiesto un antiguo dicho popular: “Comemos con los ojos”














VIVIMOS EN ABUNDANCIA
     Esta enseñanza también corresponde a Venerable Damcho. Vivimos rodeados que cosas que nos hacen falta y que aumentan nuestras cuentas. Si vemos nuestras casas, generalmente la vamos a ver llenas de cosas, de adornos, de utensilios, etc.  Nuestro closet por lo general está lleno de ropa que en muchos casos no usamos y así vamos acumulando, objetos, discos, libros, ropa, zapatos, etc, etc, etc. Realmente tenemos mucho más de lo que necesitamos. Realmente nos llenamos de cosas y de cuentas.

MENOS ES MÁS
     El eslogan del movimiento por la simplicidad es “Más es menos” y por consiguiente, menos es más. Cuanto más cosas tenemos, menos espacio tenemos para vivir. Porque si nos vemos agobiados por las cuentas, más estrés y ansiedad vamos a tener. Cuanto más cosas tenemos menos oportunidad tenemos de disfrutar cosas nuevas. Por tanto, cuanto más cosas tenemos menos libertad tenemos por eso se dice que la simplicidad es una afirmación de la vida

APRENDER A QUERER LO QUE TENEMOS
     El poeta uruguayo Mario Benedetti escribía: “Si conociéramos las cosas que tenemos con tanta claridad como conocemos lo que nos falta”. Y es que nosotros tenemos la tendencia a magnificar la ausencia y a minimizar la presencia. Así pasa cuando alguien se nos va, simplemente no prestamos atención a los que tenemos alrededor, sino que toda nuestra atención está centrada en la persona que se fue.  
     Por otra parte la mente insatisfecha siempre nos dice que “algo falta”. Decimos con frecuencia: Esto está maravilloso “pero”…   La idea de que algo falta siempre nos acosa.




   Cuando aprendemos a querer lo que tenemos nos liberamos de la locura de sufrir por lo que no tenemos y nos damos cuenta que la verdadera felicidad esta signada por la libertad. Así la vida no es un proceso de ir acumulando sino un proceso de ir soltando.
OPERACIONES.
Para dar cumplimiento a lo anterior proponemos las siguientes tareas u operaciones:
  1.      Intercambiar ropa.
  2.          Evaluar qué tenemos y que no necesitamos.
  3.      Identificar 5 cosas que no necesitamos y regalarlas.
  4.      Identificar realmente cuándo se está verdaderamente satisfecho.
  5.      Identificar qué cosas son importantes y qué cosas no lo son.
  6.      Eliminar la idea de que “falta algo”.
  7.      Eliminar los “Apegos” y las estructuras rígidas de consumo.
  8.      Reciclar.





A MANERA DE COROLARIO
     Si aprendemos a vivir en la simplicidad nos liberamos de la tiranía del consumo, de las cuentas y comenzamos a vivir  más libre y plenamente.
     Por lo general, consumimos exageradamente con la finalidad de alimentar el EGO.  El ego se  siente solo, entonces compramos millones de cosas para tratar de acompañarlo. Si el ego se siente minusválido y entonces compramos un automóvil de lujo para tratar de darle autoestima. Si el ego se siente desvalorizado entonces compramos ropa a la última moda para tratar de realzarlo, y así sucesivamente.
     Tal vez, uno de los abordajes más explicativos de este fenómeno sea el de los ocho intereses mundanos. El budismo señala que existen ocho necesidades del ego que son los 8 intereses mundanos. Los mismos son explicados en  4 pares de apego y aversión:

  1.            El apego a las posesiones materiales y  la aversión a no recibirlas o verse separado de ellas.
  2.            El apego a la lisonja, la aprobación y la fama, y la aversión a la censura o la desaprobación.
  3.            El apego a una buena reputación y  la aversión a una mala imagen.
  4.             El apego a los placeres de los cinco sentidos, y la aversión a experiencias desagradables o al      dolor. 


Por cualquiera de estos intereses mundanos pagamos lo que sea.
Liberarnos de estos intereses mundanos es la tarea.
La simplicidad es una vía que nos puede llevar a liberarnos de esos intereses mundanos.

Roger Garcés
Psicólogo

0416 827 62 58

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Acerca del Micro-Karma

ACERCA DEL MICRO-KARMA

Por Roger Garcés
Psicólogo Clínico

      Ya es bien conocida la noción de Karma que refiere que las cosas que nos pasan son consecuencia de las cosas que hacemos. Karma es una noción que comparten muchas filosofías y doctrinas orientales, el hinduismo y el budismo son algunas de ellas.
      Según el budismo tibetano el Karma madura en cuatro condiciones:
·        El karma propulsado: Que va de una vida a otra.
·        El karma ambiental: Que da cuenta de las condiciones en las que nos toca vivir una vez que hemos ejecutado una conducta determinada
·        El karma similar a la causa: Que es donde la conducta se hace hábito y se repite incesantemente
·        El karma similar a la consecuencia: Donde recibimos lo que hacemos a los demás
      En todo caso Karma es la consecuencia de nuestras acciones que regresan a nosotros como si fuéramos sembrando semillas. Si plantamos semillas de manzano, con toda seguridad vamos a cosechar manzanas, pero si plantamos semillas de cactus entonces tendremos espinas y no frutas.
      La idea de la semilla es una de las que mejor describe el proceso del karma. Así, y al igual que la semilla hace falta que concurran algunas condiciones para que madure el karma. A una semilla le hará falta tierra fértil, agua y nutrientes para que madure en una planta, igualmente para que el karma madure deberán concurrir las siguientes condiciones:
1.     La intención.
2.     El objeto a quien dirigimos la conducta.
3.     La conducta propiamente dicha.
4.     La consumación o satisfacción
       Si prestamos atención a las cosas que nos pasan encontraremos que las mismas guardan relación con cosas que hemos hecho en un pasado más o menos remoto, y algunas definitivamente guardan relación con cosas que hemos hecho en vidas anteriores.
   

  

En todo caso las cosas que nos pasan son el resultado de las cosas que hemos hecho, algunas veces, hasta hemos olvidado que hemos hecho algunas cosas y nos sorprende el karma el cual encontró  ese justo momento para madurar. Las semillas se guardan y no se olvidan, en algún momento madurarán.
      Contrariamente a ese tipo de karma que nos sorprende porque ya hemos olvidado el origen, yo quiero llamar la atención hacia un fenómeno que he dado en llamar el “Micro-karma”, y se refiere a las consecuencias inmediatas que podemos sufrir cuando ejecutamos una conducta determinada. Estas consecuencias son muy rápidas, ocurren inmediatamente.  Una ilustración jocosa pueda dánosla el siguiente video que, aunque sabemos que no funciona de esa manera nos da una nota divertida e ilustrativa del fenómeno.




DARSE CUENTA Vs. VER

       Si observamos con detenimiento, y ya la palabra “Observar” nos mete en un problema. Deberíamos decir mejor: Si nos diéramos cuenta de lo que ocurre sabríamos, y la palabra “Saber” nos mete en otro problema. Tendríamos que redundar diciendo: nos diéramos cuenta de lo que pasa.
Es decir, palabra hacer una mejor ilustración vayamos con las construcciones gramaticales:
Oración 1: “Si observáramos lo que ocurre sabríamos lo que pasa”
Vs.
Oración 2: “Si nos diéramos cuenta de lo que ocurre nos diéramos cuenta de lo que pasa”

     Lo que sucede es que observar nos pone en contacto con el sentido de la vista y la vista es sólo una vía para llegar  a la conciencia. El lenguaje nos genera confusión, decimos “Déjame ver” en vez de decir “Déjame darme cuenta”. Y es que hay cosas que no podemos ver con la vista. Y aquí nos introduciremos en el reino de los cuatro elementos.


LOS CUATRO ELEMENTOS

       Los antiguos hermetistas referían que los ya consabidos cuatro elementos tenían una correspondencia con los sentidos. Así, con el aire se corresponde el olfato; con el agua el gusto; con la tierra el tacto, con la vista el fuego y el oído se corresponde con el éter, que sería el quinto elemento o en todo caso el espíritu.
       La psicología junguiana (y la alquimia) describe que a cada uno de esos elementos le corresponde también una función psicológica y una emoción. Así, el fuego tiene que ver con la rabia; el aire con la ansiedad; el agua con la tristeza y la tierra con el miedo. De manera tal que cuando mejoramos en un área determinada tenemos que usar el sentido correspondiente a esa área. Por ejemplo; para darnos cuenta de los avances que tenemos en dominar la rabia tenemos que usar la vista. Tenemos que “Ver” nuestra rabia, pero verla desde el espíritu. Con la grandeza y la armonía que nos proporciona el espíritu.




        Lo que generalmente hacemos es tratar de pensar (aire) acerca de nuestra rabia (fuego) y por tanto no podemos darnos cuenta de los avances o retrocesos que tengamos en esa área. No podemos tomar conciencia de los cambios porque tendremos “Ceguera a los cambios” y por eso creemos que no avanzamos.
        Si no podemos “ver” o mejor dicho, tomar conciencia de los cambios, entonces no podemos darnos cuenta de las consecuencias de nuestras acciones, es decir, del “Micro-Karma”. Cuando usamos la vía correcta para tomar conciencia de un área en particular podemos ser conscientes de todos los cambios, internos y eternos que ocurren. Podemos ser conscientes de las consecuencias que tienen para nosotros nuestras conductas y eso ocurre en un muy corto tiempo.
      Pongamos un ejemplo; si tenemos miedo (tierra) debemos usar la vía del tacto para tomar conciencia de las cosas que ocurren con respecto al miedo. Imaginemos que tenemos miedo a los delincuentes. Generalmente pensamos (aire) acerca de nuestro miedo y tenemos “Ceguera a los cambios” de todo lo que ocurre con respecto al miedo. Lo que nos causa miedo puedo darnos rabia (fuego), imaginamos que castigamos a los delincuentes o que les pasan cosas muy malas a ellos, (pensamos que en el fondo se lo merecen) y esto genera una consecuencia inmediata sobre nosotros: tenemos la sensación de que nos van a hacer daño porque previamente hemos imaginado el daño sobre otra persona (el delincuente) y este daño se nos devuelve imaginariamente sobre nosotros. Por eso tenemos esa sensación de que nos van a hacer daño y eso nos da miedo.



      Ahora pregunto: ¿Qué pasaría si cuando siento miedo tomo conciencia del mismo por el tacto y TOCO a otra persona? ¿Podré darme cuenta de las consecuencias de mi rabia si VEO mi rabia?  ¿Podré evitar que la rabia genere karma sobre mí si tomo conciencia de sus consecuencias a través de la vista?
       Detrás del Micro-Karma subyace una metodología que queda descrita en este ensayo. En ciernes está el taller que describe en detalle todo esto. Sin embargo, Usted puede empezar a utilizarlo desde ya.

Roger Garcés
Psicólogo Clínico
Consultas 0416 827 62 58


miércoles, 27 de mayo de 2015

CONTROL PSICOLÓGICO DEL DOLOR

EL CONTROL PSICOLÓGICO  DEL DOLOR

Por Lic. Roger Garcés
Psicólogo Clínico


     La experiencia de haber trabajado como psicólogo muchos años en el área de rehabilitación, viendo casos de cervicalgia, lumbalgia y dolor crónico en general, me ha hecho comprender la inmensa importancia que tiene la parte psicológica en el dolor crónico. El cuerpo es una metáfora de lo que pasa en la mente. En realidad el cuerpo es como una  representación de lo que sucede en ese mundo bajo la piel que es el alma o la psiquis.

     Es sabido que una persona que tiene una gran ansiedad o nerviosismo se le aumenta el dolor físico. Lo mismo pasa con la depresión o la tristeza. Ambas tienen el efecto de potenciar el dolor.




     Hemos acostumbrado a nuestro cuerpo a vivir bajo el mandato de la ansiedad y el estrés, y por tanto bajo el signo de la contracción  muscular. Pasamos la vida corriendo de arriba abajo, afanándonos en el trabajo y las obligaciones pero con las consecuencias fáciles de prever sobre nuestro cuerpo.  El dolor es una de esas consecuencias.




      El reconocimiento del estrés crónico por parte del paciente lo ayudará a superar el dolor. Aprender una buena técnica de relajación también lo ayudará en esa tarea, el conocimiento de técnicas psicológicas de control mental para superar el dolor le será de mucho beneficio. Es por ello que el psicólogo es uno de los profesionales importantes en el tratamiento del dolor crónico. La mayoría de la gente cuando tiene dolor crónico va al traumatólogo o al neurocirujano, y cada vez más médicos les indican a sus pacientes que acudan a su psicólogo de confianza porque se han dado cuenta que la parte mental es verdaderamente determinante en el tratamiento del dolor físico.



     El paciente con dolor debe ir primero a su médico. Una vez diagnosticado el dolor crónico quiere decir que la medicina ya poco tiene que hacer ahí, es entonces cuando entra en escena el psicólogo. Es en este momento cuando se debe visitar a un psicólogo especialista en el área para ayudar en  el tratamiento del dolor crónico.  El psicólogo le enseñará las técnicas psicológicas para el control del dolor crónico además de ayudarle a sanar otras áreas de su vida que seguramente tienen que ver con el dolor. La idea es que el dolor no invada todas las áreas de la vida del sujeto, para esto hace falta la psicoterapia para lograr la paz y el bienestar que nos merecemos.





Lic. Roger Garcés
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lunes, 29 de diciembre de 2014

LOS PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO ¿Por qué no los cumplimos?


LOS PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO
¿Por qué no los cumplimos?

Por Lic. Roger Garcés
     Ya resulta en tradición la cantidad de propósitos que hacemos para el año nuevo y que no cumplimos. Al finalizar el año estamos igual que cuando lo empezamos. Por ejemplo; no cumplimos con la dieta, no dejamos de fumar, no aprendimos inglés, etc. etc.  Cada año hacemos una cantidad de propósitos que al finalizar el mismo y tratar de hacer los del nuevo año nos damos cuenta que no hemos cambiado en nada. Este escrito trata de dar cuenta del por qué no cumplimos con estos propósitos y dará recomendaciones para que en este año SI se cumplan estos propósitos.



     A mi manera de ver no cumplimos con estos propósitos porque en lo profundo de nosotros mismos no esperamos cumplirlos. A veces secretamente consideramos que esas metas son muy altas para cumplirlas y por eso, sencillamente no las cumplimos. La gran mayoría de las veces no nos creemos el cuento de que vamos a cumplir esas metas, y no creemos que vamos a cumplirlas porque las desconocemos. Desconocemos qué se siente al hacer la dieta, al dejar de fumar o a practicar diariamente el curso de inglés. Lo que sucede es que no está en nuestros esquemas mentales el logro de la meta y por eso seguimos todo el año trabajando cono en “Modo automático”. Es decir; como hemos trabajado siempre. Nos comportamos igual que siempre porque éste esquema SI está en nuestros esquemas mentales y en nuestro repertorio de conductas.



     En resumidas cuentas pocas veces cambiamos porque no sabemos que estamos cambiando y eso le resta espacio al cambio, y ese espacio que le resta se lo damos a nuestros esquemas atávicos. Para cambiar tenemos que reconocer el cambio, tenemos que saber que el cambio está ocurriendo, tenemos que identificarlo en sus claves y signos, pero como estas claves y signos son pequeñas y generalmente pasan desapercibidas, entonces optamos por lo que SI podemos ver en toda su dimensión; nuestros comportamientos de siempre. Esos si los vemos porque estamos acostumbrados a ellos. A ellos SI los conocemos porque llenan nuestro espacio mental. Entonces, para propiciar y apoyar los cambios dejamos las siguientes recomendaciones.
1)      Prestar atención al resultado. Dedique tiempo a observar los cambios por pequeños que sean. Esto le proporcionará una basa para la construcción del futuro esquema mental que usted va a poner a dominar en su vida. Es importante darse cuenta de esos “pequeños cambios”.
2)      Imagine que va a tener el resultado esperado. Es decir, espere tener ese resultado. Dedique tiempo a pensar que luego de su esfuerzo usted va a tener el resultado esperado. Muchas veces el resultado no viene simplemente porque no esperamos que ocurra.
3)      Recordar tener el resultado. Cuando no este aplicando su esfuerzo para cambiar, o este aplicando la técnica por la cual espera cambiar, simplemente recuerde que cuando aplicó esa técnica se produjo un cambio. El recuerdo es un poderoso aliado para construir los esquemas mentales.
4)      Cuente sus cambios y escuche a personas que han experimentado cambios. Haga grupos con esas personas. Los encuentros con personas que han tenido cambios son muy importantes para la construcción de los esquemas mentales.
5)      Saber que tenemos cambios. Es decir; saber que nuestra técnica produce cambios porque lo hemos visto producir esos cambios. No importa lo pequeños que sean, lo importante es que estemos persuadidos que nuestro esfuerzo produce cambios. Lo realmente importante es darnos cuenta que somos nosotros los que producimos los cambios. Esto es determinante para la construcción del nuevo esquema mental.
6)      Practicar diariamente. Los cambios van a venir poco a poco pero el esfuerzo tiene que ser sostenido. Hacer las cosas dos o tres veces es imponer el fracaso al esfuerzo.


   
    Las recomendaciones antes señaladas se dirigen a la construcción de un esquema mental que una vez que esté establecido es el que vamos a dejar trabajando en “Modo automático”. Es sumamente importante que construyamos ese nuevo esquema mental que legitima la nueva conducta porque los esquemas viejos son los que ganan terreno en nuestra mente y al final terminamos haciendo lo que dicen los viejos esquemas. Así que para este nuevo año usted puede hacer los propósitos que desee; siga estas recomendaciones y construya un nuevo esquema mental de éxito. Por lo anterior, y si cumplimos con estas recomendaciones para lograr nuestras metas deberíamos tener garantizado un FELIZ AÑO NUEVO!!!





Lic. Roger Garcés
PSICÓLOGO
F.P.V. 2064

04168276258

domingo, 19 de octubre de 2014

LAS GORDITAS TAMBIEN SON BELLAS. II ¿Cuándo se es gordo?




LAS GORDITAS TAMBIÉN SON BELLAS.
II. ¿Cuándo se es gordo?
Lic. Roger Garcés

     Con alguna frecuencia he asistido en consulta a mujeres que dicen sentirse mal por ser gordas y a mí no me parece que lo sean. Basta que la persona se sienta gorda para que comience a sufrir aunque en realidad no lo sea. He visto en consulta a una mujer de 25 años con una figura escultural pero totalmente angustiada por creerse gorda. Su angustia llegaba a tales extremos que se producía el vómito después de comer para no engordar. Sin embargo, esta joven mantenía una figura delgada pero era su mente la que le indicaba que estaba gorda y esto, sencillamente no podía soportarlo. También he visto mujeres con evidente sobrepeso que no se consideran gordas. De lo anterior sobreviene la pregunta: ¿Cuándo se es gordo?






     A mi manera de ver con la condición de gordura pasa lo mismo que con la condición de vejez. ¿Cuándo se es viejo? He visto personas de 50 años físicamente acabadas, deterioradas y con un pensamiento cargado de depresión y quejas. Así mismo he visto personas de 65 años subiendo al Ávila trotando o tomando Whisky como kosacos y totalmente enamoradas de la vida, son  físicamente atractivas y con una energía vital hermosa. He escuchado a personas de menos de 50 decirse viejos y también he escuchado a personas de más de 60 decirse maduros. La definición de “Viejo” sigue siendo subjetiva y a mi manera de ver, lo mismo pasa con la definición de “Gordo”.
      Los nutricionistas utilizan una fórmula para determinar el IMC o Índice de Masa Corporal que es IMC = Peso en Kgs/Talla al cuadrado en metros, o lo que es igual; IMC = P/T2 , de manera tal que si una persona pesa 70 Kgs y mide 1,50 mts, tendremos 70/1,50 X 1,50  ó  70/2,25 = 31,1, así 31,1 será su IMC.
Se asume que un IMC de
20 a 25 es considerado normal,
de 25,1 hasta 30 se considera sobrepeso,
de 30,1 hasta 35 se considera obesidad
y mayor de 35 se considera obesidad mórbida
     Aunque esta fórmula no aplica a los físico culturistas y no es aplicable para medir obesidad a algunas personas de huesos gruesos y fuertes, es bastante aplicada en la actualidad. El inconveniente de esta fórmula es que no convence a quienes se sienten gordos.
     Resulta obvio que ni el IMC ni mil razones fácticas o incluso de verse a sí misma en un espejo no convencían a la chica de 25 años de la que hablábamos al principio de que era delgada.






    De lo anterior se desprenden dos elementos para saber si uno es gordo o no:
1)      El IMC
2)      El auto-concepto.
      Para todas las personas, sean gordas o no, deben tener cuidado acerca de algunas variable biomédicas, tales como la Tensión arterial, los niveles de Glicemia y Triglicéridos las cuales pueden ser un factor de riesgo es obesidad declarada y evidente. Pero más allá de lo puramente técnico, queda suspendida en el aire nuevamente la pregunta:
¿Cuándo se es gordo?
      En primer lugar ese término no existe en la denominación biomédica. El término “Gordo” está teñido de descalificación. De tal manera que cuando una persona se asume “Gorda” conjuntamente con la palabra también se asume con una carga emocional que la descalifica. Así que responder a la pregunta: ¿Cuándo se es gordo? Implica también responder a la pregunta. ¿Cuándo comienzo a descalificarme? Implica también preguntarse: ¿Cuándo comienzo a sentirme feo o no atractivo? ¿Cuándo empiezo a no gustarme?
     Algunas personas entran y salen de la condición subjetiva de gordura subiendo a bajando algunos kilos pero que en definitiva no cambia sustancialmente su figura. La persona puede decir “estoy gorda” y entonces la gordura para a ser una condición transitoria en la que se utiliza el verbo “Estar” en vez del verbo “Ser”. Lo anterior lo que verifica es la auto-percepción como definitoria en la definición de gordura.
     Si lo verdaderamente definitorio para sentirse “gordo” es el contenido negativo que en lo emocional aplicamos, entonces cuando empezamos a amarnos y a aceptarnos dejamos de ser “Gordos”. Podemos tener sobrepeso y cuidar nuestras variables biomédicas y al mismo tiempo amarnos y estar en armonía con nosotros mismos. En ese momento dejaremos de ser “Gordos” para ser una persona que pertenece a la “Diversidad” y no que responde, ni tiene por qué responder al patrón de belleza “Barbie” de la sociedad de consumo. Una persona así se conoce y se ama. Podemos ser distintos a Barbie, pero nunca peor. Simplemente somos diferentes y la diversidad es lo que realmente define la naturaleza humana. Tener algunos kilos más que Barbie no nos hace peor persona, simplemente nos hace seres humanos.




      Una persona puede con toda licitud saber que tiene sobrepeso pero cuando se asume “Gordo” conjuntamente se adosa una descalificación.  Es como ponerse en la frente una moneda y mostrar el sello, sabemos que por la otra parte la moneda tiene la cara. Así cuando nos decimos “Gordo” al mismo tiempo nos descalificamos y es que hay que incorporar el análisis lingüístico para entender este fenómeno; Sobre la palabra “Gordo” hemos adicionado una carga inconmensurable de desprecio y bochorno.
     De lo anterior se desprende que si las personas con sobrepeso invirtieran más energía en amarse a sí mismas que en descalificarse podrían vivir una vida más armónica y plena. Amarse a sí mismo es ser más amigo de uno mismo, es como tener un amigo (que es uno mismo) que le dice al oído y con una sonrisa: “No te preocupes”. Es como sentir una mano amiga (que es la de uno mismo) que cariñosamente acaricia las mejillas y le dice: “Yo te quiero como seas”.



      Amarse a uno mismo es dar cumplimiento al primer mandamiento. Así será de importante que es el PRIMER MANDAMIENTO: “Amar a Dios sobre todas la cosas y a tu prójimo COMO A TI MISMO”. Amarse uno mismo es comprenderse y no exigirse, es tratarse con suavidad. Es no ser cruel con uno mismo ni castigarse.
     La enseñanza de este mandamiento resulta particularmente aleccionadora si uno se da cuenta de que “Como es adentro es afuera” y de que vivimos, como decían los mayas en “El gran salón de los espejos”; es decir recomiendo altamente que para mejorar el auto-concepto se comience por ver las cualidades positivas en los demás. Así cada vez que vea a una persona concéntrese en ver alguna cualidad en esa persona. Vea siempre algo positivo en esa persona y más temprano que tarde las comenzará a ver en usted mismo.
     Si las personas con sobrepeso se amaran más a sí mismas dejarían de ser “Gordas”.
     En la próxima entrega hablaremos de la dinámica psicológica de las “gorditas” en cuanto a sus relaciones de pareja.
     Todo lo anterior me califica para afirmar otra vez: LAS GORDITAS TAMBIEN SON BELLAS.


Lic. Roger Garcés
Psicólogo
F.V.P. 2064
Centro de Medicina Hiperbárica
04168276258