viernes, 19 de julio de 2013

Tu eres lo que tu deseo más profundo es

Tú eres lo que tu deseo más profundo es.

     Es una sentencia que además de exactamente cierta es una joya de la sabiduría de los vedas. En los Vedantas, libros sagrados escritos hace por lo menos 5.000 años se lee: “Tú eres lo que tu deseo más profundo es; como es tu deseo es tu intención, como es tu intención es tu voluntad, como es tu voluntad son tus actos, y como son tus actos es tu destino”.
     De esta manera se demuestra con una lógica perfecta e implacable que somos lo que deseamos. Así, cuando las cosas nos van bien es porque previamente nos hemos permitido desear ese destino. De igual manera cuando las cosas nos van mal, también hemos deseado, de alguna manera, eso que nos está pasando.



     Cuando la vida nos lleva dando bandazos, cuando no se concreta nada, cuando los días son grises, es porque, probablemente no hemos deseado nada para nosotros. Esto ocurre con una frecuencia inusitada; simplemente vamos por la vida sin permitirnos desear. Vamos caminando nuestro destino sin soñar, sin imaginar cómo puede ser. Por eso las consecuencias son insospechadas; puede pasar cualquier cosa si no deseamos.
      La enseñanza que nos dan los antiguos Vedas es que para empezar a dirigir nuestra vida debemos comenzar por desear. El deseo es una herramienta poderosísima para cambiar la vida. Claro que hacen falta otras herramientas para cambiar la vida del todo! Pero se empieza con hacer una pintura de cómo quieres que sea tu vida a través del deseo. Por eso, vamos a permitirnos desear! Vamos a permitirnos imaginar la vida de la manera como queramos que sea! Permitamos que la vida y sus maravillas ocurran en virtud del deseo que formulamos.



     Ya sabemos que el deseo funciona, ya conocemos su mecanismo, ya podemos imaginar sus consecuencias. A todo esto surge una gran pregunta: “¿Qué quieres tu para tu vida?”  
Lic. Roger Garcés
Centro de Medicina Hiperbárica y Rehabilitación

Las Fuentes. El paraíso Telf. 0212 451 83 75

sábado, 22 de junio de 2013

viernes, 7 de junio de 2013

Anatomía del odio. Parte 3

ANATOMÍA DEL ODIO
PARTE III

SIN IRA NO HAY ENEMIGO.

Formas erróneas de trabajar la ira.
     La rabia, la ira, el odio, la molestia, la irritabilidad son todos ropajes de una misma energía y se han tratado de manejar por distintas vías. En los años 70 surgió una corriente psicológica que animaba a las personas a que “drenaran” su rabia golpeando cojines o gritando.  Esto no fue una técnica definitiva en el control de la ira solamente se “saciaban” las ganas de agredir pero en cuanto se eliminaba esa “saciedad”, volvía la ira. Por ello descargar la rabia no es una manera efectiva de manejarla.



Pero si descargar la rabia no es efectivo para manejarla tampoco lo es tragársela. Reprimir la ira solo nos causa sufrimiento que puede traducirse en enfermedades y/o accidentes. Hay gente que toma una tercera opción: ignorar la rabia. Esto tampoco ha probado ser efectivo porque la mente nos pone celadas en las que caemos muy fácilmente y de repente nos vemos envueltos en una situación de rabia que aparece casi que de la nada. Es porque esa rabia que pretendimos ignorar nos toma por asalto y hace de las suyas en una especie de “Golpe de Estado” por parte de esa rabia que había sido ignorada y que estaba escondida.  
     Así que tenemos tres formas inadecuadas de manejar la rabia:
Reprimirla
Descargarla
Ignorarla.
      Como hemos insistido en el programa de radio y a lo largo de estos escritos, la forma de manejar la rabia comienza por OBSERVAR la rabia, tal y como es; observar es qué situaciones aparece; observar cómo es esa rabia; observar cuáles son los síntomas fisiológicos de la rabia; observar cuáles son las consecuencias familiares y/o sociales de la rabia. Etc. Cuando la podemos ver en detalle podemos desprendernos de ella porque podemos trascender la adicción que produce la rabia. Porque la rabia es eso: una adicción. Saboreamos la rabia a cada momento, cuando comemos, cuando nos bañamos, cuando vemos televisión, etc. etc. Cuando la vemos en detalle en nosotros nos damos cuenta que la rabia no es ese monstruo que se apodera de nosotros sino que es una construcción que nosotros mismos hemos hecho de una interpretación  equivocada de la realidad



      Cuando queremos que la realidad se comporte como nosotros queremos que sea según nuestros esquemas mentales. Cuando no aceptamos la realidad sino queremos que cambie porque no nos gusta la realidad entonces nos da rabia y generamos un pensamiento que repetimos como un mantra: “Esto no debe ser”,  y como la realidad es distinta a lo que creemos  que “no debe ser” interpretamos que hay una especie de “conspiración” contra nosotros y decimos: “A mí todo me sale mal”, “Se meten conmigo porque soy débil” y así vamos construyendo un libreto en la película de nuestra vida en el que nos asignamos el peor papel posible. Así vamos por la vida “actuando” nuestro libreto y, por supuesto, lleno de rabia.



      Por lo anteriormente descrito para manejar adecuadamente la rabia debemos, en primer lugar, observarla, para poder identificar qué clase de adicción es la que hemos generado con respecto a esa rabia. En segundo lugar debemos poder deshacernos de esa adicción al entender que la realidad no tiene por qué comportarse cómo nosotros queremos, y  entonces podemos ver el papel que hemos venido jugando en ese libreto perverso que hemos venido escribiendo para nuestra vida. De esto surge una importante recomendación: Identifique cuál es el libreto que ha construido para su vida.

Lic Roger Garces
Psicólogo ClínicoCentro de medicina Hiperbárica y rehabilitación.
Previa cita Telf 0212 451 83 75

sábado, 1 de junio de 2013

SIN IRA NO HAY ENEMIGO.
ANATOMÍA DEL ODIO  II.

      Insistimos en la importancia de la auto-observación como una de las herramientas más poderosas para manejar la rabia. Necesitamos observarnos continuamente, una y otra vez. A cada segundo, a cada minuto.  A veces creemos que odio solamente es cuando se asesina a millones de personas y olvidamos que esas expresiones hirientes que lanzamos a los demás también refieren la misma energía del odio.  Por ello es determinante la auto-observación porque a través de ella podemos empezar a darnos cuenta de cómo el odio nos rodea como una atmósfera oscura. Cuando subimos al Ávila y miramos Caracas desde el Humboldt nos damos cuenta que una capa de smog cubre la ciudad. Sin embargo, cuando estamos en la Caracas no notamos ese smog. Así pasa con el odio, la mayoría de las veces no notamos que lo tenemos encima. El odio que sentimos se convierte en un huésped que se va adueñando poco a poco de todo y pasa a ser parte del paisaje hasta el punto de no notar que existe. Podemos notar el odio de los demás pero no notamos el que tenemos nosotros.



     Por lo anterior no dejaremos de insistir en la auto-observación; es la principal fuente de conocimiento para conjurar el odio. Podemos elegir para ello la ayuda de un terapeuta experimentado (psicoterapia) o podemos hacer meditación. Con la meditación aprendemos a observarnos. Cuando fijamos la atención en la respiración aprendemos a mirar sin que la mente nos diga qué es lo que tenemos que mirar. Aprendemos a ver la realidad tal como es, sin ponerle ni quitarle.  Podemos programar un reloj (o un celular) para que suene cada cierto tiempo, de ésta manera cuando la alarma se active preguntarnos: “¿Qué estoy sintiendo? La idea es identificar la emoción que se tiene en ese momento. No nos preocupamos tanto por la situación que causó la emoción sino más bien la emoción en sí misma. Observamos sin juzgar si es bueno o es malo, observamos sin involucrarnos. Luego de varios días comenzaremos a ver un patrón en nuestras emociones. Ese es el patrón a modificar!


      Las emociones tienden a auto-legitimarse. Esto es, si tenemos odio entonces inconscientemente buscaremos participar en situaciones que nos causen odio y de esta manera el odio se eterniza. Esto es lo que se conoce como “Principio de Sincronicidad”. Jung introdujo este concepto en 1952 y queda descrito como relaciones acausales, cosas que ocurren concurrentemente. Pareciera describirse mejor ese concepto con la idea que reporta la “Ley de Atracción” recientemente publicitada. Así, si tenemos odio, entonces tenemos la tendencia a atraer situaciones que nos dan rabia, y mientras más rabia tengamos, más atraemos estas situaciones. Es una espiral sin fin, un círculo vicioso que necesitamos romper.




    La manera de cortar este círculo de odio comienza por observarnos. Esto nos preparará para ver dónde ponemos la tijera.      

Lic Roger Garcés
PSICÓLOGO CLÍNICO.
0416 8276258

martes, 21 de mayo de 2013


SIN IRA NO HAY ENEMIGO
Anatomía del odio. Parte I
     Odio, ira, rabia, molestia, enojo, furia, irritación, cólera, resentimiento, rencor, inquina.  Son todos ropajes de una misma energía.





     A veces resulta que tenemos esa energía y no sabemos que la tenemos porque las palabras nos confunden. Por ejemplo, tenemos un malestar y  juramos que no es odio, porque creemos que odio solamente es cuando un genocida alemán de bigotes recortados ordena la aniquilación de millones de judíos en campos de concentración.  Si nos fijamos más detenidamente, si vemos más de cerca, veremos que se trata también de odio.


      En una descripción muy superficial diremos que lo primero que ocurre es la falta. Algo falta, perdimos algo que era muy importante para nosotros. Ejemplos de falta son la pérdida de un ser querido, la ruptura con una pareja, el amor que no tuvimos de nuestros padres, la pérdida de un empleo, etc.
     La falta genera tristeza, que es la emoción verdadera. La tristeza es ese estado de melancolía en donde nos lamentamos de lo que nos hace falta, pero ese estado se ve rápidamente usurpado por la rabia, que es la emoción que enmascara la emoción verdadera. Por eso cuando alguien tiene rabia, absoluta y necesariamente tiene también escondido una tristeza producida por algo que le falta.
     Por eso decimos que la rabia no se cura pero la tristeza sí. La rabia no se cura porque es una emoción falsa que enmascara la verdadera emoción que es la tristeza. Una persona puede gritar, maldecir, agredir física y verbalmente a otra y eso no hace que la rabia disminuya o se elimine. Todos saben que las peleas vienen fundamentalmente por la misma razón. Si descargar la rabia en verdad la eliminara ya no existiría la rabia, y es lógico suponer que descargar la rabia no la va a eliminar porque la rabia es una emoción falsa. Las parejas saben que cuando se pelea se pueden sacar cosas que sucedieron hace veinte años y se dicen de manera tan vívida como si hubieran ocurrido ayer, porque la rabia no se cura pero la tristeza sí.



     Con la rabia podemos hacer dos cosas: la sacamos afuera y le amargamos la vida a los demás o la echamos hacia adentro, nos la tragamos y nos enfermamos.  Cualquiera de las dos alternativas es mala. El verdadero trabajo con la rabia implica identificar nuestra tristeza, implica vivir esa tristeza, implica sanar esa tristeza y luego identificar verdaderamente qué es lo que nos hace falta. Luego de ello establecer las estrategias para alcanzar aquello que queremos. Así se satisface la falta, así se cura la tristeza y así se elimina la rabia.

Lic. Roger Garcés
Psicólogo Clínico
0416 8276258



lunes, 11 de junio de 2012











¿Qué es “Pa' aliviar el alma”?


"Pa' aliviar el alma" es un blog dirigido a todos aquellos que han iniciado el camino del crecimiento interior. Es un blog para los que “encuentran“, como dijo alguna vez Picasso: “Yo no busco; yo encuentro“: Para los que creen que si es posible ser feliz; para los que están “Despiertos“, y en fin, para todos aquellos que buscar  “Aliviar el alma”.
En este blog encontrarás artículos, reflexiones, ensayos,

enseñanzas de grandes maestros que ahora le dejamos a usted para que con cada lectura sea para su alma como una noble crema curativa de esas que en nuestra infancia nos ponía mamá en las rodillas cuando a veces nos caíamos.
Pa' aliviar el alma es para todo aquel que lo necesite; y puede ser ahora.
A su derecha encontrará las páginas del blog donde podrá acceder a los ensayos que regularmente se irán publicando, así como también a la reseña del Psicólogo Roger Garcés y a la descripción de los servicios del Centro de Medicina Hiperbárica y Rehabilitación.
Gracias por visitar nuestro Blog y obtenga de una vez los regalos que en forma de ensayos hemos preparado para usted
El camino de la superación interior es maravillosamente descrito en el poema de Kavafys llamado Itaca, del cual le dejamos un extracto:
“Cuando salgas de viaje para Ítaca,
desea que el camino sea largo,
colmado de aventuras, de experiencias colmado.
A los lestrigones y a los cíclopes,
al irascible Poseidón no temas,
pues nunca encuentros tales tendrás en tu camino,
si tu pensamiento se mantiene alto, si una exquisita
emoción te toca cuerpo y alma.
A los lestrigones y a los cíclopes,
al fiero Poseidón no encontrarás,
a no ser que los lleves ya en tu alma,
a no ser que tu alma los ponga en pie ante ti”.
Así pues, los invito al viaje del auto-conocimiento, si puedo serle de ayuda se habrá cumplido una de mis misiones en la vida.
Roger Garcés
Psicólogo Clínico
Centro de Medicina Hiperbárica y Rehabilitación
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