viernes, 8 de mayo de 2020

EL USO DEL TAPABOCAS Y ESOS SERES AMENAZANTES


EL USO DEL TAPABOCAS  Y  ESOS  SERES AMENAZANTES

Por Dr. Roger Garcés
Psicólogo
@psicogarces

     
Cuando uno ve a las personas con el tapabocas se siente algo extraño, es una especie de rechazo, o de alerta, o de miedo. Es un “no sé qué” difícil de definir, entonces podríamos decir que el tapabocas genera rechazo o aprehensión y que se deberían usar tapabocas más bonitos u otro método de protección y ya.  Pero yo creo que las razones de este rechazo son mucho más profundas. Lo que sigue es un ensayo que intenta ahondar en esas profundidades.
 
                                                I

      La capacidad para identificar caras donde no las hay, es una respuesta evolutiva que ha dado la especie humana con una finalidad adaptativa y se llama Pareidolia. Así podemos “ver” rostros donde no las hay. Por ello podemos “ver caras” en las nubes, en los troncos de los árboles y en los manchones de la pared.  Hay religiones y sectas que se han servido de esta capacidad que tiene el Humano para manipular a sus feligreses, así, hacen “ver” a una virgen en una mancha de una roca y lo que sigue ahí ya es por todos conocido.
     Entonces, si vemos algunos puntos podemos organizarlos y reconocer a un ser que nos puede ser beneficioso. Es decir si vemos:


 0          0
             0
         00000


Probablemente dejemos de ver una serie de ceros “0” y los organicemos como un rostro, quizá no todavía humano, pero va en esa dirección.

Resumiendo, la capacidad de reconocer rostros tiene que ver con la siguiente suma:

Rostro =  Algo que parezca dos ojos + Algo que parezca una nariz  +  Algo que parezca una boca

Entonces tenemos que el tapabocas le resta un componente fundamental a la suma. 

      A mi manera de ver, esto crea una “Disonancia cognoscitiva” porque sabemos que son seres humanos pero en un nivel más primario e inconsciente,  no podemos reconocerlos como tal. Esto tal vez sea  una razón que la gente que vemos en la calle nos parece extraña y hace contacto con ese “no sé qué” que puede llegar a percibirse hasta  de forma amenazante.

                                                II

Por otra parte la mascarilla nos conecta con la máscara. Lo que a nivel arquetipal nos conecta con la “Transformación”. Cirlot en su Diccionario de Símbolos explica: ”Todas las transformaciones tienen algo de profundamente misterioso y de vergonzoso a la vez, puesto que lo equivoco y ambiguo se produce en el momento en que algo se modifica lo bastante para ser ya OTRA COSA, pero aún sigue siendo lo que era. Por ello las metamorfosis tienen que ocultarse, de ahí la máscara”. En la ocultación se da la transfiguración (el cambio se da en la sombra) por eso las máscaras siempre imprimen un carácter misterioso, y ante lo misterioso la respuesta es la incertidumbre y mejor defenderse ante lo que no conocemos.
La visión arquetipal puede escapársenos por necesitar de mucha abstracción, pero en una visión más cotidiana y menos etérea, los bandidos de las películas del oeste llevaban un pañuelo que les tapaba la boca, llevaban un tapabocas. De ahí que la asociación tapabocas-Bandido no es extraña. Esto puede llegar a explicar también lo de amenazante. En todo caso la máscara la usa aquel que “esconde algo”.

                                               III

La máscara como signo de falsedad. La frase “ Se cayeron las caretas” nos conecta con lo fingido que puede ser alguien con “mascara”, sencillamente porque no podemos establecer conexión ni empatía con alguien con máscara. La antigua “Prosopón”  griega que era la máscara que usaban los actores de teatro para caracterizar a sus personajes, nos dice que ese sentimiento es fingido, por eso la historia de la humanidad nos aconseja desconfiar de la gente que usa máscara, ya que pueden fingir y “esconder algo”.

                                              IV

Las mascarillas le quitan mucho de la expresividad que naturalmente tiene el Ser Humano, y sin esa expresividad es difícil conectarse con otro Ser Humano. Si  no vemos su expresión no sabemos en un primer momento si hay aceptación o rechazo, entonces uno avanza al contacto con el otro y supone que va a ver el intercambio, pero ese contacto no deja de ser frio, ya que hemos excluido un componente básico en la comunicación, la expresividad de las emociones.
Esto pasa con los lentes oscuros que dan un aire de misterioso poder porque evitamos la creación de empatía con la otra persona y por eso podemos embestirlo, porque si no hay conexión, el ejercicio del poder se hace más fácilmente. En cuanto al poder, tal vez por eso los lentes oscuros nos causan fascinación, y es esa característica que tiene el poder que señala Darsy Riveiro y que explica la dinámica de la conquista y de la sumisión al poderoso, porque por un lado se le odia, pero por otro lado se le ama, y se quiere ser como él. Según Riveiro, esto explica los procesos de conquista y de cómo los  conquistados pueden colaborar con el conquistador.  Entonces tememos a los que usan lentes oscuros, y por otro lado usamos lentes oscuros y nos sentimos poderosos. Lo mismo puede pasar con el tapabocas; puede haber una suerte de desconfianza mezclada con alguna suerte de indiferencia hacia el otro, que sería el aderezo de la ensalada de “no sé qué” que a diario nos invade.


ALTERNATIVAS

Sabemos ya que el tapabocas vamos a seguir usándolo por mucho tiempo, y que no es factible deshacernos de él, por lo menos a corto plazo. ¿Qué alternativas deberíamos buscar para que la gente que use tapabocas no nos parezca rara o amenazante? Así, podríamos eliminar un elemento de incomodidad y Estrés  en esta pandemia.


1.    Completar los rasgos faltantes del rostro con dibujos.

De esta manera se completarían los elementos para el ejercicio de la Pareidolia y esto reduciría el rechazo y por consiguiente el Estrés al interactuar con otras personas. Aunque la simulación puede ser contraproducente.  Cuando se suspenda la cuarentena vamos a tener que ver a mucha, mucha gente con tapabocas, y sería mejor adelantarnos a manejar una posible fuente de estrés.




2.    Completar los rasgos faltantes con un diseño transparente.
Incorporar algún material transparente para dejar ver la boca puede ser una alternativa interesante, pero creo que puede ser costosa.


3.    Uso de tapabocas con dibujos personalizados.

Cuando se descubre que el rostro no es real, la reacción puede generar más rechazo que el producido por un tapabocas normal. Cuando un artista comete un error, la mejor estrategia es magnificar ese error. Así hacer ver en el dibujo que efectivamente se trata de una máscara exagerando el dibujo, es la mejor alternativa. No se trata de disimular el tapabocas sino de magnificarlo.


4.    Uso de tapabocas con motivos divertidos.

Esto magnifica el error, es decir, exageraría la máscara y por eso generaría más confianza, e imprimiría algo de expresividad a la interacción entre las personas.





PROPUESTA.

En este momento me gustaría dirigir un centro de investigación para darle legitimidad científica  a esta propuesta, pero como  siempre andamos sobre la marcha, propongo que en lo futuro los tapabocas tengan dibujos divertidos.
¿Qué pasaría si en el futuro todos usáramos  tapabocas como estos?





O como estos




Note la diferencia con estos


¿Qué Piensa usted?



miércoles, 6 de mayo de 2020

PREPARARSE PARA LOS NUEVOS TIEMPOS. Técnicas para el control discriminativo de los espacios en el hogar La varita mágica y otras.




PREPARARSE PARA LOS NUEVOS TIEMPOS
Técnicas para el control discriminativo de los espacios en el hogar
La varita mágica y otras.
Por Dr. Roger Garcés
Psicólogo
@psicogarces


En  entregas anteriores se ha sostenido la idea de hacer divisiones imaginarias en cuanto al espacio, al tiempo y otras dimensiones. Queremos evitar que un objeto de la casa pase a tomar las propiedades emocionales negativas que pueda generar el trabajo hecho en la casa. Por ejemplo, queremos evitar que la mesa del comedor adquiera la carga emocional que puede producir el trabajo realizado en la misma mesa. Lo que queremos es mantener la percepción de la mesa del comedor como algo agradable y poder comer en ella cómodamente aunque en ella realicemos trabajos que nos llenen de preocupación.

La Teoría de la Conducta establece que la conducta está relacionada con las contingencias ambientales en cuanto a lo que pasa antes y lo que pasa después de la conducta.

El antecedente de la conducta se llama estimulo discriminativo y da la oportunidad para ejecutar la conducta.

La consecuencia se llama estímulo reforzador y hace que la conducta se repita.

Los antiguos Maestros Místicos Constructores de Catedrales decían que había que aprender a usar la “Regla de 24 pulgadas”, en clara referencia  a las 24 horas del día y decían que había que disponer 8 horas al trabajo, 8 horas al descanso y 8 horas a la elevación espiritual.  Cuando los Maestros constructores idearon este método nunca pensaron que esas tres actividades tendríamos que hacerlas en un mismo espacio físico. De tal manera que las conductas que antes hacíamos en un espacio físico como trabajar, en ese mismo espacio agotábamos todas las consecuencias emocionales que se derivaran del trabajo, pero al concluir el trabajo nos marchábamos a la casa y dejábamos atrás los problemas del trabajo.




Un antiguo cuento sufí refería de una persona que era muy feliz y que era tan feliz que llegó a ser la envidia de todos en el pueblo y hasta el Rey comenzó a envidiarle. El Rey lo llamó a su corte y le preguntó acerca del secreto de su felicidad a lo que el hombre le contó al Rey: Cuando salgo de mi casa al trabajo dejo en una planta que está en la puerta los problemas de mi casa. Cuando llego del trabajo tomo los problemas de mi casa y dejo los del trabajo.



Este cuento habla de la necesidad del control discriminativo para separar las condiciones del trabajo y del hogar.
En atención a lo anterior podemos generar las siguientes técnicas:

LA VARITA MÁGICA:
Construya una varita mágica con cualquier material y cuando se disponga a trabajar, dirija la varita hacia el lugar donde trabaja, por ejemplo la mesa del comedor, y rodee con tres vueltas ese sitio mientras recita:
“Por la magia de mi Hada Madrina te convierto en Oficina”
¡Y ya!  ¡La mesa del comedor se ha convertido en oficina! Puede trabajar allí el tiempo que desee, pero cuando termine de trabajar debe revertir el hechizo:
“Por la Magia del Mago Fedor te convierto otra vez en comedor”



LAS NUEVAS LLAVES DE LA OFICINA
Recuerde esas llaves viejas que tiene guardada en su casa. Si, esas llaves que hace tiempo ya ni sabemos a qué puerta correspondían, pero que no tiramos en su momento. Tome la llave más bonita póngale un llavero y bautícelas como “Las nuevas llaves de su oficina”. Cuando vaya a trabajar en su computadora o en la mesa del comedor, al llegar a ese sitio abra una puerta imaginaria con sus “Nuevas llaves de la oficina”  y cierre la misma puerta imaginaria cuando termine de trabajar.

La idea es que cree una clave discriminativa que abra la oportunidad de ejecutar conductas y que las mismas no se entremezclen en sus efectos emocionales.





jueves, 30 de abril de 2020

PREPARARSE PARA LOS NUEVOS TIEMPOS. Parte 3



PREPARARSE PARA LOS NUEVOS TIEMPOS. Parte 3

Por Dr. Roger Garcés
Psicólogo
@psicogarces

La teoría de la conducta propuesta por Skinner establece que la conducta está determinada por las contingencias ambientales, y que la conducta se puede estudiar en sus tres partes constituyentes:
                        Antecedente – Conducta- Consecuencia.

A la condición antecedente se le llama “Estímulo Discriminativo”. Este estimulo da la ocasión para que si se ejecuta la conducta la misma pueda ser operativa y eficiente, y conseguir resultados.

A la condición consecuente de la conducta se le llama Estímulo Reforzador (no vamos a entrar a analizar si es reforzador positivo o negativo).
Lo importante aquí es que cada objeto de la casa debe tener UNA Carga discriminativa según las circunstancias que le demos, y esa carga discriminativa puede discriminarse para UNA condición y la misma puede cerrase cuando se termina el ciclo de UNA conducta en particular.




Poníamos el ejemplo de la mesa de comer, si la asociamos al trabajo puede que las consecuencias emocionales de ese trabajo las extrapolemos a la mesa del comedor. Pero si discriminamos en virtud de las divisiones que hemos hecho, que el trabajo se realice de 8 am a 12m (y solamente de 8 am a 12m), podemos abrir la posibilidad de que la mesa tenga otra carga discriminativa, por ejemplo de 12m a 2 pm y de 6 a 11 pm. Podemos disfrutar de un delicioso almuerzo, o incluso de un juego de mesa relajante.
Por eso es importante insistir en las divisiones imaginarias que debemos hacer en la casa.

Continuando con las divisiones geográficas, temporales, de vestido y de planificación, se deben sumar:

4.    Dele una estructura física a sus trabajos.

Otra vez, un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar. En la oficina tenemos archivadores y escritorios que le dan una estructuración física a los trabajos que hacemos. Cuando vamos a la oficina podemos dejar sobre la mesa del comedor alguna carpeta que nos llevaremos al trabajo al día siguiente. Pues, es importante recordar que ya no iremos al trabajo el día siguiente, y que la mesa del comedor ya no será solamente la mesa del comedor. 

Pero para que no se nos revuelvan las claves discriminativas de las cosas de la casa y terminemos con indigestión por comer sobre una mesa que está llena de significantes ansiógenos como carpetas e informes, debemos dar un sitio a estos papeles y carpetas. Lo ideal es que sea un sitio DIFERENTE de la mesa del comedor o de otros muebles significantes de intimidad, descanso y solaz. No tiene que tener un archivador en su casa. Con una carpeta que se cierre es suficiente, y cuando no esté trabajando debe mantenerla cerrada.

5.    Tomar luz solar

Resulta fácil acostumbrase a estar encerrado en un sitio y esto puede llevar a que dediquemos muchas horas de trabajo durante el día y paremos en la noche dejando de lado una de las maravillas naturales con que se nos ofrece diariamente y la mayoría de las veces ignoramos y pasamos por alto, me refiero a la luz del sol.



Hay un mecanismo lumino-electro-químico que se pone en marcha cada vez que la luz solar hace contacto con nuestros ojos. El mecanismos es un poco largo y complejo y nos vamos a detener a explicarlo, baste saber que la luz del sol (la luz natural, no la de bombillas eléctricas) hace que se produzcan en nuestro cerebro una variedad de mensajeros químicos que excitan el sistema nervioso, y tiene varias consecuencias, una de ellas es despertarnos en la mañana, la otra es armonizar nuestro “Tono Afectivo”, al activarnos por la luz de sol también activamos nuestras afectividad y nos sentimos bien. Si no recibimos luz solar, podemos llegar a deprimirnos. Así de importante es la luz del Sol. En el día aproveche la luz del Sol, misma que puede ser aprovechada cuando la combinamos con el siguiente elemento.

6.    Hacer ejercicio físico.

El desacondicinamiento físico ocurre mucho más rápido de lo que creemos. Un grupo muscular que no se ejercita se atrofia asombrosamente rápido. Si a esto sumamos el uso de ciertos grupos musculares que antes no usábamos tan frecuentemente podemos llegar a lamentables situaciones que pueden ameritar Fisio-Terapia. Es el caso, cuando se trabaja en la oficina el sujeto tiene que caminar hacia el lugar de trabajo, muchas veces puede ir de pie más de una hora (por ejemplo en el metro), y esto implica que ejercita los músculos de las piernas, espalda y cuello. Si la persona, se levanta de su cama y se sienta al frente de su computadora y pasa largos periodos en esta posición, no va a ejercitar piernas, ni espalda ni cuello, lo que si puede suceder es que ejercite por largo tiempo y en posiciones poco ergonómicas los músculos de los brazos generando calambres, dolores en los brazos (principalmente tríceps) y cervicalgias.

Así que hay que desarrollar una rutina diaria de ejercicios para no perder el acondicionamiento muscular. El Yoga es especialmente beneficioso en este sentido.

miércoles, 29 de abril de 2020

PREPARARSE PARA LOS NUEVOS TIEMPOS. Parte 2



PREPARARSE PARA LOS NUEVOS TIEMPOS. Parte 2

Por Dr. Roger Garcés
Psicólogo
@psicogarces


Además de las divisiones geográficas y temporales explicadas en el artículo anterior, se deben establecer otras nuevas divisiones.
La idea es que cada elemento de  la casa tenga su propia “Clave discriminativa” que genera la oportunidad de que si se ejecuta la respuesta adecuada ante esa estimulación, entonces la respuesta puede ser “operativa” y eficiente. De esta manera no nos conducirá  a la confusión de emociones o conductas con las consecuencias negativas de depresión, insomnio y evitaremos mezclar las emociones que nos genera nuestro trabajo que realizamos sobre la mesa del comedor, con las emociones agradables que nos produce el almuerzo que comemos en la mesa del comedor.
Por lo tanto, y continuando con las divisiones de la parte 1, se sugiere:

c.     Divisiones en cuanto a vestido.
Hay que “Vestirse para la ocasión”. No use la ropa de dormir en la sala. Cuando salga  de la habitación  vístase cómodamente (igual está en su casa) pero en forma más formal que las pijamas. Imagine que su sala es la puerta de entrada al mundo. 




d.    Estructurar el trabajo.
Sería bueno mirar la cartelera a ver qué es lo que nos toca para hoy.
Hacer un horario de actividades que impide que se mezclen las diferentes cosas a la que se dedique puede ser  de gran utilidad.
Este horario le permitirá atender actividades que tienden a ser desestimadas y olvidadas


2.    No atiborrarse de trabajo.
“Desde la comodidad de su hogar”, es un eslogan que nos inculcan muy a menudo, y esto puede ser contraproducente. Se debe limitar el número de actividades con una medida realista. Cuando estamos en casa tenemos la tendencia a infravalorar el esfuerzo invertido en cada trabajo. La idea de “Lo puede hacer desde la comodidad de su casa” parece influir negativamente en la percepción del esfuerzo necesario para realizar las actividades. Cuando estamos en la oficina sabemos cuánto podemos hacer y ponemos límites, pero cuando estamos en la casa esos límites se desvanecen y terminamos trabajando mucho más que cuando estamos en la oficina.


3.    Conocer nuestros límites verdaderos y capacidades reales.
Definitivamente, no somos “Superman”. En atención al punto anterior se requiere que cada vez estemos más en contacto con nosotros mismos, y que podamos escuchar a nuestro cuerpo cuando nos dé señales de agotamiento o enfermedad. Cuando estamos en la oficina pareciera que estos sensores están más alertas, tal vez por la certeza de que tenemos que invertir tiempo y esfuerzo en movilizarnos hasta nuestra casa, y eso pareciera desactivarse cuando estamos en casa. La idea inconsciente de que tenemos la cama a nuestro lado, puede alimentar falsas expectativas. La cama simboliza descanso y recuperación de una enfermedad, y está a nuestro lado cuando trabajamos en casa. Esto puede confundir a nuestra mente y hacernos trabajar más de lo que haríamos en la oficina con las lamentables consecuencias fáciles de prever.


martes, 28 de abril de 2020

PREPARARSE PARA LOS NUEVOS TIEMPOS. Parte 1



PREPARARSE PARA LOS NUEVOS TIEMPOS. Parte 1

Por Dr. Roger Garcés
Psicólogo
@psicogarces


     La mayoría de las opiniones coinciden en que en los tiempos venideros se privilegiará el Teletrabajo. En lo que sigue se sugieren algunas pautas de conductas que deberemos desarrollar para adaptarnos a esos nuevos tiempos y las mismas están referidas principalmente al teletrabajo y las condiciones de distanciamiento social que de seguro se mantendrán por largo tiempo.

1.    Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.

Es importante que aprendamos a hacer divisiones imaginarias en la casa. Las  DIVISIONES deben implicar diferentes dimensiones:



a.     Divisiones Geográficas:
Una vez levantados de la cama tratemos de no volver durante al día a la habitación, salvo para hacer pequeños descansos. Pero lo importante es identificar claramente que debe haber una territorialización del espacio de nuestra casa en el que se delimite claramente dónde se va  a trabajar y dónde  se va a dormir.

Las cosas y los espacios de la casa representan “Claves discriminativas” que dan la oportunidad de ejecutar ciertas conductas y que las mismas sean operativas. Por ejemplo, cuando las personas comen, leen, estudia y ven T.V. en la cama, ésta deja de tener poder discriminativo para la conducta de dormir y se produce el insomnio. Una técnica conductual le pide al sujeto que solamente use la cama para dormir, si durante la noche se produce el insomnio se le pide  al sujeto que se levante  y se siente en una silla. Cuando tenga sueño, puede volver  a la cama, y así, hacer esto sistemáticamente hasta que la cama solamente se use para dormir y recobre su poder discriminativo sobre la conducta de dormir.  




b.    Divisiones Temporales.
Si se dedica  a varias actividades entonces debe delimitar un tiempo específico para dedicarse a cada una de ellas por separado. Nunca mezcle los horarios de sus actividades. Por ejemplo si es profesor y tiene que dar clases y corregir exámenes, delimite con sus alumnos el horario en que los atenderá y solamente atiéndalos en ese horario. Si Ud. da clase los martes de 7 a 12, sus alumnos deben saber que serán atendidos SOLAMENTE los martes de 7 a 12. 
Esto el permitirá dedicarse a otras actividades sin desgastarse, tal como hacía antes del aislamiento social.

(Atención: en los artículos subsiguientes se seguirá la misma numeración)

martes, 21 de abril de 2020

LA MAYOR RIQUEZA ES LA MENTE SATISFECHA. Parte 3 Querer y necesitar.




LA MAYOR RIQUEZA ES LA MENTE SATISFECHA. Parte 3
Querer y necesitar.

Por Dr. Roger Garcés
Psicólogo
@psicogarces

Si la mayor riqueza es la mente satisfecha es porque hemos dedicado toda nuestra atención a explorar cada detalle de lo que estamos experimentando. Recientemente  se ha dado en llamar “Atención plena”  o Mindfullnes, pero resulta de las enseñanzas budistas de hace 2.500 años. Al Buda alguien le preguntó: Maestro ¿En qué consiste tu enseñanza?  A lo que contestó: “Mi enseñanza consiste en comer y dormir”. Imagino la cara de asombro de la persona ante lo aparentemente fácil y sabroso que sería esta vida. ¡Imagínense nada más comer y dormir! Pero el Buda completó la explicación; “Pero nosotros cuando comemos, comemos y cuando dormimos, dormimos. He aquí que te dejo esta enseñanza a ti, cuando comas, come; cuando duermas, duerme”.

 Nosotros nunca prestamos atención. Cuando comemos, al mismo tiempo contestamos mensajes de whats app, pensamos en lo desagradable de aquella persona, hacemos algún informe, etc. Es decir, hacemos todo menos comer con atención plena. Tan es así, que si alguien nos pregunta: ¿Comiste? Le decimos “Si, si comí”, Y si repregunta: ¿Y qué comiste? Entonces sobreviene un gran silencio producto de olvidar qué fue lo que comimos.

Si no prestamos atención a lo que hacemos tampoco prestamos atención a los que nos mueve a hacerlo. ¿Lo hacemos porque queremos o porque lo necesitamos? Querer y necesitar con canciones enemigas como diría Zitarrosa. Querer es un ejercicio de voluntad, decisión y libertad. Necesitar en la expresión del apego, la costumbre y la esclavitud.
Recuerdo que cuando fumaba, si había un viaje largo, y el bus se paraba en alguna parada, inmediatamente salíamos todos los fumadores a fumar porque se venían varias horas de viaje  e íbamos a “Necesitar el cigarrillo”. Fumábamos tan rápido que en realidad nunca disfrutábamos el cigarrillo.  Solamente había una esclavitud al cigarrillo, y justamente eso es lo que mantiene el vicio. Al no poder estar satisfechos de cigarrillo porque siempre hace falta, nos hacemos esclavos del cigarro.




Osho tenía una técnica para dejar de fumar y para eso recomendaba fumar, pero con todas las de la ley. En un lugar aparte, sin que nadie le recrimine o lo interrumpa. Sugería comenzar explorando el cigarrillo con cada sentido, mirar la blancura del papel, el color oro del filtro. Luego, el tacto, sentir en los dedos la suavidad del papel y degustarlo pausadamente. Luego, el olfato, disfrutar el aroma del tabaco rubio todo el tiempo que uno quiera. Y por último, fumarlo. Pero fumarlo con toda atención, lentamente disfrutando cada bocanada.
Lo que ocurre la mayoría de las veces es que como fumamos y estamos pendiente de otra cosa como escribir o hablar, no nos damos cuenta del cigarro y por eso quedamos insatisfechos y siempre queremos más. No es infrecuente tratar de encender un cigarro y darnos cuenta de que ya tenemos uno encendido. Así, nos hacemos esclavos del placer y lo buscamos en todo momento pero al tenerlo, no lo disfrutamos. Es entonces cuando el cigarrillo se convierte en vicio y lo necesitamos siempre, pero nunca lo disfrutamos.
Cuando nos hacemos dueños del placer, cuando lo disfrutamos plenamente,  nos liberamos de la esclavitud y es entonces cuando la necesidad se convierte en querer. Cuando uno quiere puede decidir cuándo y cómo, y puede también decidir no hacerlo. Cuando uno necesita no puede decidir, simplemente es esclavo.
Con el sexo pasa lo mismo; cuando la pareja es clandestina y prohibida como una amante, se aprovechan TODAS los momentos y circunstancias para hacer el amor. Ahí es cuando la persona reporta “Yo la necesito”.  Pero cuando la pareja es legal, tiene su casa y su espacio, ya puede decidir con calma cuándo tener sexo. Ya se es dueño del placer y  pasa a la categoría del Querer.



En las relaciones humanas pasa exactamente igual. Nos hace falta la persona, la extrañamos, la necesitamos, pero cuando la tenemos al lado no la disfrutamos. Entonces peleamos con ella o estamos tan ensimismados tratando de que la otra persona nos atienda, o nos de placer, que olvidamos que ella está a nuestro lado. Cando la persona se va lejos creemos que se nos acaba el universo y la buscamos porque la “Necesitamos”, pero cuando la tenemos nos ocupamos de nosotros mismos y no podemos apreciar ningún aspecto del  contacto con ella. Como no vivimos nunca la relación con ella, siempre estamos sedientos de ella, como lo que pasaba con el cigarrillo. A veces cuando tenemos a la persona que creíamos que necesitábamos, desviamos la atención hacia otra persona y de esta manera nunca podemos vivenciar a la tenemos a  nuestro lado.  Esto genera la necesidad y por ende la esclavitud.

Como vemos, efectivamente la mayor riqueza es la mente satisfecha, y para llegar  a la satisfacción, se debe poner todo la atención, la conciencia, los sentidos en ESA actividad. Aquello de que “Cuando comas, come y cuando duermas, duerme” adquiere dimensiones inconmensurables.  Hay que “Sacarle el jugo” a la experiencia; se debe vivenciar plena y profundamente todas y cada una de las cosas que le toca vivir, por insignificante que parezcan a primera vista. Recordemos a Píndaro: “Alma no trates  de ser inmortal, conténtate con tratar de agotar cada segundo”

viernes, 17 de abril de 2020

LA MAYOR RIQUEZA ES LA MENTE SATISFECHA 2da Parte.


LA MAYOR RIQUEZA ES LA MENTE SATISFECHA
2da Parte.
Por Dr. Roger Garcés
Psicólogo
@psicogarces

¿Por qué se nos dificulta entender que la Mayor riqueza es la mente Satisfecha?

Porque evaluamos esta sentencia desde la mente insatisfecha, desde la mente que siempre necesita más y que no se conforma con nada ni se sacia con nada.  Desde la insatisfacción permanente es muy difícil conectarse con la satisfacción porque todo parecerá incompleto, y siempre parecerá que faltará algo. Cuando se nos dice que tenemos más de lo que necesitamos, inmediatamente la mente insatisfecha reacciona con violencia y virulencia, y nos convence de que es mentira eso de que tenemos más de lo que necesitamos y nos hace creer que vivimos en una pobreza permanente y un estado de necesidad eterno.

¿Cómo podemos comprender que verdaderamente la Mayor riqueza es la Mente Satisfecha?

     Venerable Damchö nos demuestra  que efectivamente sí tenemos mucho más de lo que necesitamos y para esa demostración nos pide que hagamos el siguiente experimento mental:
Imagine que en la casa donde Ud. vive actualmente, no vive Ud. sino que ahí vive una persona con más o menos buenos sentimientos y que vamos a llamar Nill, y que Usted es un paria que no tiene nada, no tiene ni casa ni familia y que vive en la calle. Entonces esta persona (que en este ejercicio de imaginación vive en su casa), la invita a pasar y le dice  quiere ayudarle. Lo primero que hace es pedirle que se bañe, ya que se da cuenta que Ud. tiene varios días sin bañarse y le ofrece media pastilla de jabón azul, y se queda con la otra mitad. Luego, le ofrece ropa limpia. Le pide que escoja una camisa y un pantalón de un guardarropa, cosa que Ud. hace. Le pide también que escoja un par de zapatos (recuerde que Ud. siendo un paria, está escogiendo la ropa de SU guardarropas en la vida real. Solo que en este ejercicio es propiedad de Nill), Luego de que Ud. está bañado y vestido con ropa limpia, ahora su benefactor le ofrece comida. Le calienta un arroz con pollo que tenía guardado y le da la mitad a Ud, total había suficiente para  dos. Ahora Usted ya se ha bañado, vestido con ropa limpia, comido, y Nill le dice que no solamente quiere alimentarle el cuerpo sino que también quiere alimentarle el alma y le pide que escoja un libro de la biblioteca, le pide que escoja un adorno, algún suvenir o algo que le guste. Así ya bañado, con ropa limpia, comido, y alimentado el espíritu Usted se va agradecido de Nill.



Ahora, en esta parte de ejercicio, retomamos nuestro puesto como dueño de casa. Y recordamos haber alimentado, vestido y ofrecido a una persona para quien debió haber sido un evento muy poco frecuente y muy significativo, y nos damos cuenta que dimos todo eso y NO NOS DESCAPITALIZAMOS. Todavía nos quedan varios pares de zapatos, varios  pantalones y camisas, muchas de las cuales no usamos y a veces ni siquiera sabemos que las tenemos.
Esto nos demuestra que en realidad tenemos mucho más de lo que necesitamos para vivir pero lo vemos con la mente de la pobreza. Siempre evaluamos lo que tenemos con la mente insatisfecha y lo comparamos con lo que “deberíamos” tener. Así que lo que realmente tenemos nunca  puede alcanzar lo que la mente insatisfecha (en su eterna insatisfacción) puede imaginar que necesitamos. Siempre comparamos lo que tenemos con lo que deberíamos tener, y el criterio de lo que deberíamos tener siempre se va inflando, porque como siempre queremos más, nunca es suficiente con lo que tenemos.



Por eso el cultivo de la Mente Satisfecha es la mejor inversión que podemos hacer para nuestras vidas. Si no cultivamos la satisfacción por las cosas que tenemos, aun por las más pequeñas, aunque tengamos millones nos va a parecer poco. Ahora que Ud. lo está pensando bien, estoy seguro que en este momento estará  recordando algunas personas que son así.