lunes, 19 de marzo de 2018

El Karma


El Karma

Lo primero que nos viene a la cabeza cuando hablamos de karma es la idea de castigo. Oímos decir: Ay! Ese es mi karma o Tengo que cargar con ese karma. En realidad no es así. Karma no es castigo, o por lo menos no lo es de la forma que ve el castigo la religión cristiana. El karma no es algo malo per sé. También oímos decir que lo contrario del karma es el dharma. Tampoco es así, el Dharma es la enseñanza que dio el Buda. En el budismo hay tres joyas: El Buda, la Sangha, y el Dharma. Esto es, el maestro, la escuela y la enseñanza.
La palabra KARMA tiene la raíz sánscrita Kr que significa Crear. Así. Kr, paso al griego, y de este al latín. En griego se usa Poein, de donde viene la palabra Poesía, y Kr, llego al latín, y generó Carmen, de ahí que la antigua métrica en la poesía era llamada Carmina, de ahi la Carmina Burana. Así que poesía, crear y karma están relacionados.



Toda conducta genera una consecuencia, de ahí lo de Crear, y esa consecuencia tiene diversas maneras de manifestación, de ahi lo se Poesía (metáforas, y realmente el karma son metáforas). En todo caso el karma son las consecuencias de nuestros actos. Puede haber karma negativo y karma positivo, siempre se refiere a consecuencias. Nosotros creamos las cosas que nos van a pasar con nuestra conducta presente. El Buda decía: Quieres saber cómo será tu vida futura? Mira lo que estás haciendo ahora. Quieres saber cómo fue tu vida pasada? Mira por lo que estas pasando ahora.



Existen 3 vías para crear karma: El pensamiento, la palabra y la obra. Hay 10 conductas virtuosas que si las cumplimos nos va a ir bien (el Buda no habla de mandamientos), y 10 conductas no virtuosas que si las hacemos nos va a ir mal. Con este punto iniciamos el estudio del karma, y entonces estudiaremos las 4 maneras cómo madura el karma, los 4 componentes que determinan el karma, y las conductas ligadas al pensamiento, palabra y obra que generan el karma

Dr. Roger Garcés
Psicólogo 
04168276258
psicogarces@gmail.com

lunes, 26 de febrero de 2018

Acerca de la consulta de las Runas


ACERCA DELA CONSULTA DE LAS RUNAS

Por Roger Garcés




     Hace 25 años, cuando  me iniciaba en las runas, hice un curso en el Centro de Estudios Junguianos con la Prof. Giovanna Palumbo. Después segui estudiando, investigando, experienciando las Ruunas, tratando de descifrar sus secretos. Tarea que no ha sido fácil, el mismo Odin estuvo colgado 9 dias con sus noches en el árbol de Yggdrasil para recibir el secreto de las Runas, y aún así todavía tuvo que hacer algo más. las runas no revelan sus secretos fácilmente.






     En aquel momento escribí un artículo que es el que da título al que hoy les transmito. en ese momento no tenía computadora ( no era tan común) y lo escribí en mi máquina de escribir.
     Era 1993 y hoy me doy cuenta que he dedicado mas de 25 años al estudio de las Runas. al leer dicho artículo me doy cuenta que sigue estando vigente e ilustrativo, y sigue siendo el método que uso para la consulta de las Runas. Lo copié con el escanner y les dejo las fotos que arrojó para que ustedes puedan apreciar la belleza  de una época donde se escribía a pulso en una maquina de escribir, lo amarillento de las hojas le da un carácter muy romántico. . Comparto aquel despertar de aquellos días con ustedes. 










   Espero sea de vuestro provecho








sábado, 17 de febrero de 2018

¿Cómo son las Hadas?


¿Cómo son las Hadas?

     Durante una entrevista de radio en el programa EL MUNDO EN POSITIVO que conduce la Terapeuta holística Luris Pérez por Radio Sintonía 1420 AM, un oyente formuló una pregunta que ha estado  rondándome durante bastante tiempo: ¿Cómo son las Hadas? Luris formuló la interrogante al aire con esa voz magnética, bella y profunda como quien lo aborda a uno en la calle y le pregunta cómo se llega al cielo?  Alguien también preguntó si las Hadas existen y le sugerí que visitara el blog laterapiadelashadas.blogspot.com  en donde ya con anterioridad había escrito un artículo que titulé: ACERCA DE LAS EXISTENCIA DE LAS HADAS.



     Pero ante la pregunta ¿Cómo son las Hadas? Se plantea un interesante reto. La verdad nunca me había detenido a pensar en la forma de las Hadas. Sé que la representación que han hecho los pintores  de unas figuras femeninas con alas no debe ser la verdadera forma de las Hadas. Así como la representación de los ángeles que hicieron los pintores renacentistas no creo que sea la más acertada. Cuando Jehová o el dios del antiguo testamento, ese dios guerrero y vengativo, iba a destruir una ciudad, mandaba un ángel y de verdad, no me imagino un niñito regordete con  nalgas rosadas y alitas  destruyendo una ciudad. Creo que los ángeles deben ser una figura más intimidatoria o en todo caso más humana como en el caso de los ángeles que intentaron violar en  Sodoma (Génesis, 19). Como quiera sea el caso al parecer los seres sutiles pueden elegir la forma que quieran, cuando permiten que nosotros los veamos.




     Si las Hadas rigen los reinos de los cuatro elementos, lo lógico es que su presencia tenga la simbolización de esos elementos de acuerdo a su Caos, como llamaba Paracelso. Este alquimista decía que los seres elementales del aire tenían una forma parecida  la humana ya que  al ser el elemento más sutil (el aire) necesitaban de una densidad importante para ocupar ese Caos (o lugar donde viven). Así, las ondinas, o seres del agua, también tenían una apariencia parecida a la humana. Esto se debe a que su Caos, el agua, tiene una densidad mayor que el aire, pero aun así no es tan denso. Por eso se dice que pueden ser seres muy delgados y bellos. Pero con los seres de la tierra la cosa cambia, su caos es muy denso y por tanto la presencia de estos seres debe ser muy, muy etérea para que puedan atravesar la piedra sin problemas. Si los gnomos son tan etéreos sería difícil poder verlos, y con los seres del fuego, las salamandras, deben tener una densidad que lega casi al nivel atómico para que puedan vivir en el plasma que se produce en la llama.

     En todo caso, y como quiera que se trate de seres sutiles y de representaciones arquetipales, la forma de las Hadas siempre será una experiencia personal e íntima.  ¿Alguien puede decir cómo es la apariencia de Dios? Sin embargo, cada uno sabe de la presencia de Dios cuando está en contacto con él. ¿Alguien puede decir cómo es la forma de los ángeles? Sin embargo, cada quien sabe de la presencia de los ángeles cuando éstos actúan.




     Yo pienso que cada persona tiene una conexión especial con un elemento en particular. Siento también que, como en el caso del nombre mágico, esa conexión no debe ser dicha a otros. Yo siento que esa conexión debe vivirse intensa e íntimamente, y en cada conexión la persona va generando una forma con que identifica al ser sutil con que se ha conectado, pero a veces es difícil establecer una forma como tal, más bien es una idea de forma. Es algo como… ahí toma lugar la metáfora. Ahí toma lugar la imagen. Recordemos que la palabra metáfora tiene la misma raíz que teleférico y viene de Meta= más allá y Pherein=transportar. Es decir que con la imagen que asignamos o la metáfora que ponemos acerca de la forma de las Hadas llevamos esa conexión a un lugar más allá.  Llevamos esa conexión a  esa lugar donde verdaderamente somos nosotros, a ese lugar íntimo que es sagrado y donde ningún profano ha entrado, es decir, a nuestro templo interior. En ese lugar somos verdaderos iniciados, aprendices y maestros; adepto y sumo sacerdote y es un lugar tan frágil y tan hermoso que muchas veces ni siquiera nosotros mismos visitamos. En ese lugar a veces, ni siquiera hacen falta formas sino que nos contentamos con su presencia. Sabemos que están, sabemos que existen y no nos molestamos en asignar ropajes. En ese lugar la imagen lo es todo, la imagen nos transporta más allá. Un ejemplo puede ser: ¿Cómo son las Hadas? Y uno construye una imagen: Como gotas de rocío. Y esa sensación de frescura, de belleza, de sutilidad, de algo tan frágil y bello que puede romperse con tan solo tocarlo, ocupa todo nuestro ser. Esa sensación somos nosotros. Nos quedamos en la sensación. En ese momento nuestra mente reposa en la sensación…    …y nos quedamos como en ensoñación…     …con esa conexión íntima…     …en ese pedacito de cielo que hemos bajado a la tierra…     …nos quedamos un momento más allá.

     Llegado a este punto uno se da cuenta de lo difícil que es contestar la pregunta ¿Cómo son las Hadas?, por eso cuando me la formulan sonrío y ladino les digo: como Campanita no son…

martes, 30 de enero de 2018

PRÓXIMOS TALLERES




EL PERDÓN. UNA MANERA DE MANEJAR EL ODIO.


UNA MANERA DE MANEJAR EL ODIO, EL PERDÓN.

Por Roger Garcés 
Psicólogo


El Buda dice: El odio es como  lanzar carbones encendidos al otro, es verdad, le hace daño al otro, pero uno también se hace daño. También se dice que el odio es como tomar veneno esperando a que el otro sea el que muera.  En todo caso, siempre vemos que una vez que se cae en las redes de la rabia,  el que odia también sale perjudicado. Por eso el Buda proponía una solución  verdaderamente salvadora: El Perdón. Él  decía: El perdón es una cancelación del pasado. Y así es, cuando se perdona uno se libera de esos pensamientos que hacen daño, y que le vienen haciendo daño a uno desde hace mucho tiempo. Cuando se perdona la acción que nos hizo daño queda atrás y ya no nos vuelve a lacerar. Aquel maltrato que recibimos de nuestra madre cuando teníamos siete años y que quedó grabada en nuestra alma, y que determinó y delineó muchas de nuestras conductas actuales, quedó allá, en 1970, cuando tenía siete años. Aquella traición que me hizo aquella mujer cuando tenía 17 años y que determinó cómo serían mis relaciones de pareja durante muchísimo tiempo, quedó allá, en 1980. Ya no me lacera, ya no me martiriza sino que cancelo el pasado y devuelvo a su tiempo la acción que me lastimó, y no la mantengo viva  en mi mente. Siempre se nos ha insistido acerca del perdón, el Maestro Jesús hablaba de  la necesidad de perdonar, lo que no nos dijeron era cómo perdonar.



Mucha gente hace un acto de perdón y…   ... no se siente distinto después de haber “Perdonado”, no hay ninguna “Liberación”, y es porque no se ha realizado el perdón correctamente. Es como cuando uno va a misa y recibe la comunión, y el cura le dice a uno: Por este acto de comunión te son perdonados tus pecados, y uno con la ostia en la boca, ya sale de la cola de la comunión y se dirige a su puesto mientras va pensando: Ya me perdonaron los pecados, pero no me siento distinto.  Lo mismo ocurre cuando una mujer le “Perdona” a su marido una infidelidad, a la primera discusión le saca en cara la misma infidelidad que días atrás le había “Perdonado”. Esto ocurre porque no sabemos perdonar, y no sabemos qué es el perdón. Se nos hace difícil perdonar porque tenemos algunos errores conceptuales con respecto al perdón. Los errores más comunes son los siguientes:

1)      En primero lugar el perdón NO es un acto, es un PROCESO. No es como cuando uno le da al suiche para prender la luz, prendido/apagado o perdonado/no perdonado. NO, eso no existe. Se INICIA el proceso del perdón, y todavía no se sabe cuándo se completa. El solo hecho de decir: Te perdono, no es suficiente para perdonar. El perdón es un proceso que se va incubando, se va desarrollando y va creciendo; si crece bien y se riega dará frutos.

2)      El perdón NO es una autorización para que el otro siga lastimando.  Sigo con el caso de las mujeres aunque funciona igual para hombres y  para mujeres: Es como cuando una mujer dice: ¿Para qué lo voy a perdonar? ¿Para que siga con la otra? También dicen: Es que si lo perdono va a seguir jodiendo!! Paralelamente al proceso del perdón tiene que haber una acción que limite la conducta del otro. En todo caso, debe existir algo que controle la conducta lesiva. En muchos casos las leyes pueden ayudar en este sentido. También puede ayudar hacer un compromiso sagrado, de tal manera que la persona se comprometa firmemente a no volver a cometer la falta.

3)      El perdón NO necesariamente debe conocerse. El perdón es un acto íntimo, el otro no tiene por qué saber que fue perdonado. Sobre todo cuando se trata de personas que nos hicieron daño hace mucho tiempo y ya les perdimos la pista físicamente, pero en nuestra mente están muy activas. Tal vez en la relación de pareja si es importante el saber que alguien fue perdonado, y esto implica una responsabilidad y un compromiso de no volver a cometer aquello que lesionó tanto a la otra persona. De alguna manera implica que el perdonado desarrolle conciencia de problemática y actitud reparatoria, porque si la idea de un hombre es tener varias mujeres y no desarrolla juicio crítico y autocrítico, de que esa conducta le hace daño a su pareja, y recibe el perdón, no avanzamos mucho en este sentido.

4)      Otro error muy común es creer que las personas son la conducta. Las personas NO SON la conducta. La personas HACEN cosas, pero NO SON esas cosas. Shantideva, el siglo 8 preguntaba: ¿Si alguien te pega con un palo, te pones bravo con el palo? Así, la persona mueve el palo, pero la emoción mueve la persona, y las emociones van  y vienen. Muchas veces nos pasó: después de la terrible discusión nos damos cuenta que fuimos muy duros al decir tal o cual cosa, pero “Después de ojo sacado no vale Santa María”. Nada, ya lo dijimos, y herimos a la otra persona, y uno se siente muy mal por haber dicho eso, y trata de volver el tiempo atrás. De lo que se desprende que la persona que reconoce el error no es la misma persona que comete el error. Porque lo que yo hago NO me define como persona, porque las personas NO SON la conducta. Alguna vez nos pasó con un artista; un cantante, un escritor, un actor, que hizo una canción, un poema, una película, maravillosa que llegó a nuestra alma y nos hizo alcanzar una experiencia casi mística con esa canción o poema o actuación, y, la vida nos da la oportunidad de conocerlo. Aparece la ocasión de verlo en persona y cuando lo tenemos al frente que casi se nos doblan las rodillas al estar frente a esa persona que consideramos casi sobrenatural, nos damos cuenta que…       …es un engreído o un patán, y uno se va decepcionado preguntándose: ¿Cómo es posible que ese hijo de puta haya escrito esa canción tan bella? O ese poema tan bello? Y es que las personas NO SON la conducta. Así como las personas hacen cosas buenas y eso no los puede definir como personas; así hacen cosas malas y eso tampoco los puede definir como personas.

5)      Del error hacemos un traje que no le quitamos NUNCA al otro. Cuando el otro comete un error, caracterizamos a esa persona con ese error para siempre; si dijo una mentira, entonces es el MENTIROSO. Y esa etiqueta no se la quitamos NUNCA! Y es que cuando  etiquetamos a una persona en virtud del error que cometió no somos honestos porque no estamos diciendo toda la verdad.   El gaucho Martín Fierro cantaba: “El que calla una verdad miente sin abrir la boca”. Cuando magnificamos el error y en virtud de ese error etiquetamos a una persona dejamos de lado las cosas buenas que de seguro tiene esa persona. Por ejemplo, el hombre puede ser buen padre aunque haya sido infiel (sigo con el mismo ejemplo), y siendo verdaderamente honestos, no es lícito llamarlo “El Coño e’ madre ese” y pensar de él para el resto de la vida, y hacerle creer a los niños, y a toda la familia que él es el “Coño e’ madre ese”. Es como si un alemán viviera a Venezuela en una avioneta y aterrizara en Los Médanos de Coro, y sacara fotos, y volviera a Alemania, y al llegar dijere a sus amigos alemanes: “Venezuela es puro desierto”, “En Venezuela no hay un árbol”, en realidad no está siendo honesto, porque en Venezuela hay ríos, árboles, ciudades, nieves, montañas, etc. Así son los seres humanos, son mucho más que la única característica que queremos resaltar porque esa característica nos hizo daño. Si le ponemos la etiqueta eterna de “El Coño e’ madre ese” ¿Cómo vamos a poder perdónalo? Es como la presentadora de televisión que dice: QUE PASE EL DESGRACIADO!!  Si lo van a juzgar y desde ya le dicen “El desgraciado” ¿Qué clase de juicio es ese? Obviamente no es un juicio imparcial. Es muy difícil perdonar a “el coño ‘e madre ese”, es más fácil perdonar a un ser que en un momento de su vida cometió un error conmigo. Yo puedo decidir no estar más con esa persona, pero de ahora en adelante, y sobretodo porque no estoy más con esa persona, debo perdonarlo para CANCELAR EL PASADO.



Les dejo varias líneas a manera de resumen para facilitar el proceso del perdón:
El perdón es una cancelación del pasado. Hay alguno errores conceptuales que nos dificultan el perdonar:

1)      El perdón NO es un acto, es un PROCESO.
2)      El perdón NO es una autorización para que el otro siga lastimando. 
3)      El perdón es un acto íntimo.
4)      Las personas NO SON la conducta.
5)      Del error que comete el otro le hacemos una identidad y no se la quitamos nunca.

Dr. Roger Garcés
Psicólogo
enelrespiramos@gmail.com
0058 0416 8276258



lunes, 22 de enero de 2018

Amigos aquí el link del programa Entre Todos con Roger Garcés Pa' aliviar el alma
https://youtu.be/enFayfNlwZg

https://www.youtube.com/watch?v=enFayfNlwZg&feature=youtu.be